Estafa en Pilar: Denuncian a una concesionaria por vender autos de lujo que nunca entregó
Decenas de personas denunciaron a la concesionaria Autos Pilar Premium por estafa, luego de haber pagado en dólares por vehículos de alta gama que nunca les fueron entregados. La situación se hizo pública cuando los damnificados se acercaron al local, ubicado en el kilómetro 39,5 de la colectora de la autopista Panamericana, en Pilar, y lo encontraron con las puertas cerradas y los ventanales tapiados con cartón. “Cerraron todo. Estafaron a todo el mundo. Se fueron todos. Desaparecieron”, relató uno de los afectados en un video.
Entre los damnificados se encuentra el diputado jujeño de La Libertad Avanza (LLA), Manuel Quintar, quien la semana pasada fue noticia por estacionar un Tesla Cybertruck en el garaje del Congreso. Quintar denunció que en agosto del año pasado negoció la compra de un Tesla Cybertruck por 285.000 dólares, pagando la totalidad del precio acordado en transferencias y efectivo, sin recibir el vehículo.
Las víctimas no solo realizaron transferencias de dinero, sino que también entregaron sus propios autos como parte de pago. Se estima que hay cerca de 20 damnificados, la mayoría de los cuales ya presentó la denuncia. Los expedientes se tramitan en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°1 y en la UFI N°2 de Pilar, a cargo de los fiscales Raúl Casal y Andrés Quintana, respectivamente, y podrían unificarse en una sola fiscalía.
Fuentes de la investigación indicaron que se realizaron tareas investigativas que permitieron establecer que los propietarios de la agencia “continuarían ofreciendo vehículos premium a la venta por medio un esquema societario organizado destinado a captar potenciales víctimas”. La semana pasada, ante la sospecha de que los comerciantes denunciados intentarían trasladar vehículos, el Juzgado de Garantías N°6 de San Isidro ordenó el secuestro de 19 camionetas 4×4 y autos valuados en 1.229.200 de dólares.
Además del caso de Quintar, se conoció el testimonio de un joven que pagó 13.490 dólares por un Volkswagen Nivus que tampoco recibió. “Al día siguiente transferí el resto del dinero que faltaba por contrato, US$ 10990, a la cuenta de la agencia. Después vinieron tres semanas de idas y vueltas, me decían que el dueño del auto estaba de viaje, que el que verifica los vehículos iba solo los miércoles y otras excusas que fueron atrasando la operación”, relató el joven, quien encontró la agencia vacía y tapiada tras no obtener respuestas.
Antecedentes y desobediencia judicial
El dueño de Autos Pilar Premium, identificado como Carlos G., ya había sido procesado el año pasado por el delito de desobediencia a un funcionario público por el juez federal de Campana, Adrián González Charvay. En esa ocasión, el magistrado trabó un embargo sobre los bienes del imputado hasta cubrir la suma de 300 millones de pesos.
La causa anterior, informada previamente por LA NACION, se inició el 3 de junio de 2023 por una denuncia de Autopistas del Sol. La empresa afirmó que varias concesionarias, entre ellas Autos Pilar Premium, utilizaban “el parquizado lindante a la autopista Panamericana, como si fuera de su propiedad y que allí estacionaban vehículos a fin de exhibirlos para su venta”. El denunciante sostuvo que se habían apropiado del espacio público como una extensión de su negocio.
Tras la denuncia y diversas medidas de investigación, la Fiscalía Federal de Campana, a cargo de Sebastián Bringas, instó la acción. El juez González Charvay dispuso la orden de lanzamiento para que se retiraran los vehículos del parquizado, medida que se llevó a cabo el 7 de junio con la participación de personal de la Prefectura Naval. Aunque los concesionarios cumplieron inicialmente, cuatro días después, una nueva verificación de Prefectura Naval constató que Autos Pilar Premium había vuelto a ocupar el predio.
Ante esta reincidencia, el juez González Charvay ordenó el secuestro de nueve vehículos, entre ellos un Audi Q5, varios Peugeot 208, y camionetas Toyota Hilux, Ford Ranger, Volkswagen Amarok y una Kia Carnival. Carlos Alberto G. fue citado a declaración indagatoria y se negó a declarar, presentando un escrito en el que desligó su responsabilidad, argumentando que la reubicación de los vehículos fue producto de la “torpeza y descuido de las personas que trabajan con él” y que no actuó con dolo.
Sin embargo, el magistrado lo procesó, sosteniendo que “ha quedado acreditado en autos que el responsable de Autos Pilar Premium deliberadamente desobedeció la orden que fue emanada por esta Judicatura al volver a ubicar los vehículos en exhibición en la zona de parquizado”. El juez remarcó que se le había dado la posibilidad de retirar voluntariamente los vehículos para evitar el secuestro, a lo que Carlos Alberto G. accedió en un primer momento, pero luego incurrió en desobediencia al reubicarlos.

