Motín en Balvanera: tensión y fuego en una comisaría con 73 detenidos
Una violenta madrugada se vivió este lunes en el barrio de Balvanera, donde un motín protagonizado por detenidos en una comisaría de la Policía de la Ciudad generó momentos de alta tensión y un amplio despliegue de seguridad. El incidente, que incluyó el incendio de colchones, reavivó la discusión sobre el hacinamiento en las dependencias porteñas.
El foco del conflicto fue la Alcaidía 3, ubicada en la calle Venezuela al 1900, donde 73 personas se encontraban alojadas. Según informaron fuentes de la Policía de la Ciudad, los internos comenzaron a prender fuego colchones durante la madrugada, lo que desencadenó un operativo de emergencia.
Despliegue de seguridad y heridos por el incendio
El hecho provocó la movilización de un importante número de efectivos policiales, móviles de apoyo, personal del SAME para asistencia médica preventiva y bomberos. También se hizo presente personal de la Dirección de Unidades de Traslado de Detenidos e Internos (DUTIA) para controlar la situación y evitar posibles fugas, una versión que había circulado inicialmente pero que fue desmentida por fuentes oficiales de la fuerza porteña.
Como consecuencia del incendio de colchones 3 policías y 4 detenidos fueron trasladados por intoxicación con monóxido de carbono a distintos hospitales. No se produjeron fugas.
En total, siete personas requirieron atención médica: tres agentes policiales y cuatro detenidos fueron trasladados a distintos hospitales por intoxicación con monóxido de carbono, producto de la inhalación de humo. Los cuatro internos fueron derivados por el SAME, confirmaron las fuentes del caso.
El problema del hacinamiento en comisarías
Este violento episodio vuelve a poner en el centro del debate la problemática de la sobrepoblación de presos en las comisarías de la Ciudad de Buenos Aires y la demora en los traslados al Servicio Penitenciario Federal (SPF). Desde hace años, el Gobierno de la Ciudad reclama insistentemente que los detenidos sean derivados a cárceles federales, ya que las comisarías no están diseñadas para alojar grandes cantidades de personas por períodos prolongados.
La situación de hacinamiento, que se agrava por la falta de cupos en las unidades penitenciarias federales, genera condiciones de detención precarias y aumenta el riesgo de incidentes como el ocurrido en Balvanera. Este reclamo de la administración porteña se mantiene como un punto de fricción constante con las autoridades nacionales.

