Tedeum y pobreza: dura réplica de Libertad y Progreso al arzobispo García Cuerva
El director general de la Fundación Libertad y Progreso, Agustín Etchebarne, cuestionó en duros términos la homilía pronunciada por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, durante el Tedeum del 9 de julio. El referente liberal calificó el mensaje religioso de «marcadamente político» y «profundamente equivocado», al considerar que se aproximó más al discurso tradicional del peronismo que a una reflexión sobre la dignidad y la responsabilidad personal.
Durante la celebración patria, García Cuerva había advertido sobre un «camino de crueldad con los más débiles» y apuntó contra el individualismo, la indiferencia y la insensibilidad. Aunque el prelado no mencionó explícitamente al presidente Javier Milei, sus palabras fueron interpretadas como una crítica directa hacia la gestión nacional. Ante esto, Etchebarne replicó que una acusación moral de tal gravedad exige ser contrastada con los datos de la realidad.
El debate por los datos sociales y de gestión
Para contrarrestar la idea de un abandono a los sectores vulnerables, el economista destacó la creación del Ministerio de Capital Humano, que unificó las carteras de educación, trabajo, niñez y desarrollo social. En ese sentido, aportó cifras sobre la evolución social bajo la actual administración: según sus datos, la pobreza descendió del 41,7% registrado en el segundo semestre de 2023 al 28,2% en el segundo semestre de 2025, mientras que la indigencia se redujo del 11,9% al 6,3%.
Asimismo, Etchebarne ponderó las políticas educativas implementadas en coordinación con las 24 jurisdicciones del país, como el Plan Nacional de Alfabetización y las pruebas Aprender 2025, que mostraron mejoras en Lengua en el nivel primario. También sumó a los logros el impulso del Compromiso Federal por la Matemática previsto para 2026. Con respecto a los jubilados, el director de la fundación señaló que la insuficiencia de sus haberes es la consecuencia de «décadas de inflación, uso discrecional de recursos y privilegios», y no una responsabilidad exclusiva de la actual gestión.
La raíz cristiana del individualismo
En el plano conceptual, el titular de Libertad y Progreso rechazó que el individualismo sea sinónimo de egoísmo o insensibilidad. Apoyándose en el politólogo e historiador estadounidense Larry Siedentop y su obra Inventing the Individual, argumentó que el individualismo occidental tiene raíces profundamente cristianas basadas en la igualdad moral de las almas ante Dios y la responsabilidad personal.
«Jesús no se acercaba a ‘colectivos’, sino a individuos concretos: a María Magdalena, a Mateo, a Lázaro. No los encasillaba según si uno era un rico recaudador de impuestos, si otra era una mujer despreciada por la sociedad, si alguien estaba enfermo, era pobre o había sido rechazado», sostuvo Etchebarne.
Finalmente, el economista defendió que la verdadera caridad debe nacer de la libertad y el consentimiento voluntario, diferenciándola de la acción estatal. «No es lo mismo entregar voluntariamente el propio tiempo y patrimonio que apropiarse mediante el Estado de los recursos ajenos y presentarse después como benefactor», concluyó, reafirmando que la defensa de la libertad individual no constituye un acto de crueldad.

