EconomíaPolíticaSociedad

El Gobierno inicia la privatización de Aysa y apunta a Intercargo y rutas

Compartir:

El Gobierno nacional da un paso fundamental en su plan de desestatización al lanzar hoy la licitación de Aysa, la empresa proveedora de agua y saneamiento. Esta medida marca el inicio formal del proceso de privatización de empresas de servicios públicos bajo la actual administración, sentando un precedente para futuras operaciones de este tipo.

La movida sobre Aysa, que atiende a millones de usuarios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), se enmarca en una estrategia más amplia de reducción del rol estatal en la economía. La privatización busca, según las autoridades, mejorar la eficiencia, reducir el déficit fiscal y atraer inversiones privadas al sector.

Próximos objetivos: Intercargo y rutas aerocomerciales

Tras la puesta en marcha de la licitación de Aysa, el Ejecutivo ya tiene en la mira otros activos estatales para avanzar en su privatización. Los próximos candidatos a salir de la órbita estatal son Intercargo y un conjunto de rutas aerocomerciales. Intercargo, la empresa que brinda servicios de asistencia en tierra a aeronaves en los aeropuertos argentinos, representa un objetivo clave por su impacto en la logística y la competitividad del sector aeroportuario.

La desestatización de rutas aerocomerciales, por su parte, implicaría un cambio en el esquema de explotación y gestión de tramos específicos del espacio aéreo, abriendo la posibilidad a que operadores privados asuman su administración o explotación. Esta medida podría reconfigurar el mapa de conectividad aérea interna y regional, fomentando la competencia y la inversión privada en el transporte aéreo.

Aerolíneas Argentinas, por ahora fuera del foco

A pesar de las intenciones iniciales y los debates que giraron en torno a la privatización de Aerolíneas Argentinas, la emblemática compañía de bandera queda, por el momento, fuera de los planes inmediatos de desestatización del Gobierno. Si bien la empresa fue mencionada en reiteradas ocasiones como un potencial objetivo, la administración actual decide sacar el foco de la aerolínea, al menos en esta primera etapa de su ambicioso programa de reformas.

La decisión de postergar la privatización de Aerolíneas Argentinas podría responder a diversas consideraciones, incluyendo la complejidad operativa de la empresa, su rol estratégico en la conectividad nacional y las implicancias sociales y laborales que un proceso de estas características conlleva. El Gobierno prioriza ahora otros activos que considera más factibles o urgentes para su traspaso al sector privado.

Compartir: