Escándalo arbitral en la AFA: el fútbol argentino, bajo la lupa por la «ayuda» a Central
La reciente actuación del árbitro Darío Herrera en el partido que enfrentó a Rosario Central con Racing Club encendió todas las alarmas en el fútbol argentino, provocando una nueva implosión en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La dirección del encuentro, que incluyó dos expulsiones que, según diversas voces, terminaron favoreciendo al equipo de Ángel Di María, puso en el centro del debate la transparencia de los arbitrajes y la integridad de la competencia.
La indignación se manifestó rápidamente. Diego Milito, exjugador y actual presidente de Racing, disparó con contundencia: “El fútbol está roto”. El dirigente, quien evalúa seguir los pasos de otros presidentes que dejaron el Comité Ejecutivo de la AFA, como Juan Sebastián Verón (Estudiantes), Stefano Di Carlo (River) y Abel Poza (Huracán), aseguró sentirse “robado” por la labor del juez neuquino, quien además será uno de los representantes argentinos en el Mundial 2026. Sus declaraciones exponen una realidad que, para muchos, ya era evidente: arbitrajes presuntamente manipulados, partidos que derivan en escándalos y un clima de desconfianza generalizada que aleja la atención de la esencia del juego.
La sombra de la sospecha y los cruces mediáticos
La polémica no se limitó a Milito. El expresidente de River, Rodolfo D’Onofrio, también alzó la voz. Tras la clasificación de su equipo y de cara al cruce con Rosario Central, advirtió: “Después de lo que vi en el partido en Rosario, más que nunca la guardia alta para el sábado contra Rosario Central. ¡Es increíble!”. Las comparaciones con otras jugadas controvertidas no tardaron en llegar, como la de Leandro Rey Hilfer en el partido de Gimnasia, donde una agresión similar no derivó en expulsión, a diferencia de la decisión de Herrera sobre Maravilla Martínez, tras una intervención del VAR a cargo de Pablo Dóvalo.
Incluso, el propio Herrera había estado en el ojo de la tormenta en un Superclásico anterior, al no cobrar un penal claro para River. En aquella ocasión, el VAR, a cargo de Héctor Paletta, no lo convocó para revisar la jugada. Paletta, hermano de un exfutbolista de Boca, está además bajo investigación judicial por movimientos de dinero en criptomonedas, lo que añade otra capa de controversia al ya complejo panorama arbitral.
Dirigentes y figuras se suman al debate
La crítica al sistema se amplificó con la intervención de Hernán Lacunza, vicepresidente de Racing y exministro de Economía. A través de su cuenta de X, sentenció que “la competencia está rota” y criticó la “inflación de títulos”, comparándola con la emisión de pesos y la devaluación de los logros. Lacunza instó a no permitir que la abundancia de talento en la Selección tape la necesidad de una competencia local sana.
Sus dichos generaron una fuerte respuesta de Javier Méndez Cartier, presidente de Excursionistas y hombre cercano a Claudio “Chiqui” Tapia. Méndez Cartier, miembro de la Comisión de Futsal de la FIFA, cuestionó la trayectoria de Lacunza en el fútbol, acusándolo de hablar “para la tribuna” y de no asumir la responsabilidad dirigencial. Este cruce evidencia las profundas grietas políticas dentro de la AFA.
En este contexto de acusaciones cruzadas, Ángel Di María, figura de Rosario Central, también se pronunció en redes sociales, defendiendo el regreso de los campeones del mundo al fútbol argentino y refutando las insinuaciones de favoritismo. Sin embargo, las estadísticas muestran que, desde su regreso, los rivales de Rosario Central han sufrido 15 expulsiones, un número que alimenta las sospechas. La cercanía de Di María y Leandro Paredes con Tapia es un secreto a voces, y presidentes como Néstor Grindetti (Independiente) ya habían manifestado su preocupación por designaciones arbitrales previas.
Evidencias y un sistema bajo investigación
La desconfianza se sustenta en pruebas contundentes. La Justicia investiga chats de Juan Pablo Beacon, excolaborador de Pablo Toviggino, que revelaron acuerdos para favorecer a ciertos equipos. Nombres como Luis Lobo Medina, Adrián Franklin, Lucas Comesaña, Fernando Espinoza y Nelson Sosa aparecieron en diálogos donde se hablaba de dinero a cambio de fallos direccionados. El caso de Sosa, quien convalidó un gol con la mano en un partido de Güemes, equipo de Santiago del Estero (provincia de adopción de Toviggino), refuerza la percepción de un sistema colapsado y con serias irregularidades que van más allá del campo de juego.

