Polémica en Cutral Có: una estatua gigante de Messi desata críticas por su parecido y pose
En el corazón del desierto patagónico, la ciudad de Cutral Có, Neuquén, se ha propuesto construir una nueva identidad ligada a los monumentos gigantes. A sus ya existentes representaciones de un Cristo de 17 metros, una inmensa Última Cena y un enorme Jaime de Nevares, se sumó recientemente una monumental estatua de Lionel Messi que, lejos de generar un consenso unánime, desató una ola de críticas y burlas.
La obra, emplazada frente a la Ruta 22, fue inaugurada a mediados de junio, coincidiendo con el 39° cumpleaños del capitán de la Selección Argentina y de cara al inicio del Mundial 2026. Sin embargo, lo que se esperaba como un homenaje al ídolo futbolístico, se convirtió rápidamente en objeto de debate, principalmente por su escaso parecido con el futbolista y una pose inusual.
Un «leviathan» de 26 metros y 70 toneladas
El artista local Aldo Beroisa fue el encargado de dar vida a esta imponente escultura. Con 26 metros de altura y 70 toneladas de peso, la obra fue construida en hierro, mortero y fibra de vidrio, y representó el mayor desafío de su carrera. La construcción demandó 18 meses y estuvo condicionada por el intenso viento patagónico, cuyas ráfagas pueden superar los 100 kilómetros por hora.
Esta particularidad climática obligó a Beroisa a modificar el diseño original, que mostraba a “La Pulga” con los brazos abiertos. Finalmente, el escultor optó por una pose de cuclillas, con un brazo extendido hacia el cielo y el otro aferrado a la camiseta número 10 de la Selección. Esta postura, inusual para Messi, fue elegida para garantizar la resistencia de la estructura frente a los vendavales, aunque contribuyó a la controversia.
Burlas globales y la respuesta del artista
Las reacciones a la estatua no tardaron en llegar desde diversas partes del mundo, amplificadas por las redes sociales y canales de streaming. Las críticas se centraron en varios puntos:
En un popular canal de streaming, por ejemplo, bromearon con que la pose parecía mostrar a Messi haciendo twerking.
También generó controversia la ubicación de la Copa del Mundo, que en lugar de ser sostenida por las manos del jugador, se exhibe frente a su cuerpo, a la altura de la ingle y apenas cubierta por una bandera argentina. Pero la objeción más recurrente y tajante fue el escaso parecido de la escultura con el máximo goleador de la historia de los Mundiales.
Comentarios como “Esto es lo que pasa cuando un fan de Cristiano Ronaldo se convierte en escultor”, “Messi tiene la peor estatua de la historia” o “Quizá… tal vez… podrían haber hecho un mejor trabajo”, inundaron las plataformas digitales. Lejos de mostrarse ofendido, Aldo Beroisa recibió las burlas con una actitud filosófica. En diálogo con LM Neuquén, el artista expresó:
Terminaron siendo buenas porque uno absorbe eso y va aprendiendo. Todo tiene que ver con todo.
Más allá de las críticas estéticas, la estatua de Messi en Cutral Có se erige como un nuevo hito en la identidad de una ciudad que busca reinventarse. Para muchos, la imagen, aunque imperfecta, representa la promesa de tiempos mejores y sueños cumplidos, trascendiendo la mera similitud física con el ídolo.

