Terremoto en Venezuela: la búsqueda de Lucas Gámez se intensifica con pruebas de sonido
La esperanza se mantiene viva en La Guaira, Venezuela, donde los equipos de rescate continúan la incansable búsqueda de Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años que quedó atrapado entre los escombros de un edificio tras los devastadores terremotos. Este domingo por la mañana, la madre del menor, Blanca Martínez, reveló una de las últimas estrategias empleadas: pruebas de sonido realizadas durante la madrugada para intentar detectar signos de vida.
Desde las inmediaciones del edificio Miramar, donde se concentra la búsqueda y de donde no se ha movido desde el miércoles 24 de junio, Blanca Martínez expresó a C5N: “Estoy devastada, cansada, pero la fe es lo último que puedo perder”. La zona de La Guaira es una de las más golpeadas por los sismos que sacudieron el país.
Pruebas acústicas en medio del silencio
La desesperación por encontrar a Lucas llevó a los rescatistas a implementar diversas técnicas. Además de la detección de calor corporal, la localización de su teléfono celular y el uso de sondas con cámaras, la madrugada de este domingo se focalizó en una prueba de sonido. “Esta madrugada hicieron una prueba de sonido con mi voz, pero no hemos tenido respuesta. Se hizo a las 5 de la mañana, por el silencio. Vamos a tener resultados en un ratito, porque detecta hasta latidos del corazón”, explicó Blanca.
La elección de la hora se debió a la ausencia de ruidos de maquinaria pesada trabajando en otros puntos. Aunque “escuchamos un par de cosas”, la madre reconoció que “puede ser que se está cayendo todo, propio del edificio”, manteniendo la cautela pero sin perder la esperanza. La reciente aparición de una tortuga viva entre los escombros es un aliciente: “Sigue saliendo vida, hay aire ahí”, afirmó.
Un niño que “ama profundamente sus dos países”
Lucas Gámez está desaparecido desde el miércoles 24 de junio, el día en que dos terremotos azotaron Venezuela. Este lunes, el pequeño cumpliría nueve años. Aunque sus padres son venezolanos, Lucas nació en Argentina y se crió en Buenos Aires hasta enero de este año, cuando su familia decidió regresar al país caribeño.
“Lucas es un niño empático, bueno, alegre, que ama profundamente sus dos países. Un niño que vino a darnos mucha enseñanza”, expresó su mamá, Blanca Martínez, al recordarlo.
La historia de Lucas ha conmovido a la opinión pública, y su madre cree que hay una razón detrás de esta conexión. “Mi corazón me dice que Lucas va a volver a estar con nosotros”, concluyó, aferrándose a la fe mientras la colaboración internacional, incluyendo rescatistas argentinos, se mantiene activa en el lugar.

