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Corrupción en la obra pública: procesan al excuñado de Martín Insaurralde por sobreprecios y una ruta destruida

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Víctor Mariano Donadio, excuñado de Martín Insaurralde, fue procesado y embargado por 20.000 millones de pesos en una causa que investiga sobreprecios y la mala ejecución de la pavimentación de la Ruta Provincial N° 16. Donadio también es investigado por la justicia federal como supuesto testaferro del exintendente de Lomas de Zamora en una causa por enriquecimiento ilícito.

El juez federal Luis Armella dictó la prohibición de salida del país para Donadio, a pedido del fiscal Sergio Mola. La investigación busca determinar si el patrimonio de Insaurralde fue financiado mediante el direccionamiento de obra pública municipal y si la empresa Doio S.A., de Donadio, facilitó estas maniobras financieras. Fiscales como Mola y Diego Velasco de la PROCELAC mencionaron nexos entre Insaurralde y empresas proveedoras de la comuna, así como las relaciones de estas firmas con propiedades de lujo donde residió el exjefe comunal con Jésica Cirio.

La trama de propiedades y el vínculo con José López

La empresa Doio S.A. intervino en la adquisición del terreno donde se edificó la mansión de Insaurralde en Fincas de San Vicente, donde vivió con Cirio. Se investiga la cesión de la casa en el country, suscripta en 2006 por Carolina Álvarez, primera esposa de Insaurralde, a Doio, y su posterior transferencia en 2011 a SASAXA LIBERO SA, una empresa controlada por el exintendente a través de allegados familiares.

Doio fue contratista del gobierno bonaerense y del municipio de Lomas de Zamora, con la rúbrica de Insaurralde como intendente en la adjudicación de gran parte de estas obras. El sitio web de la empresa menciona proyectos en Lomas de Zamora durante su gestión, como la Pileta y Vestuarios Villa Albertina (2010), la Estación de Transferencia Banfield (2011), el Honorable Concejo Deliberante (2013), el Hogar de Mujeres Fátima Catán (2013) y el Cuartel de Bomberos y Centro Cívico (2013).

La investigación también revela la conexión de Donadio con el contador Andrés Galera, a quien conoció en la Cámara de la Construcción. Galera, controlador de la empresa Revilier SA —propietaria del departamento en Puerto Madero donde residieron Insaurralde y Cirio—, fue condenado por ser testaferro de José López, exsecretario de Obras Públicas. Además, Donadio recomendó a Federico Alberto Curcio, arquitecto de su confianza y socio en Doio, para la construcción de la casa de Insaurralde en Fincas de San Vicente y, posteriormente, lo acercó a López para edificar su vivienda en Dique Luján, que estaba a nombre de Galera y donde el exsecretario escondía millones de dólares.

Ruta 16: sobreprecios y desmoronamiento

La empresa de Galera compitió con Doio en la licitación de la obra de pavimentación de la Ruta 16, conocida como “Camino de las Latas”. Adjudicada a Doio S.R.L., la obra generó una causa por irregularidades en su licitación, adjudicación y ejecución. El tramo de 12 kilómetros, que une las Rutas 58 y 210 y atraviesa Presidente Perón, Esteban Echeverría y Almirante Brown, se desmoronó a pocos meses de su inauguración, exponiendo una matriz de corrupción estructural.

La licitación original (N° 10/2009) preveía un presupuesto de 36.500.000 pesos, pero mediante “redeterminaciones de precios” y adendas, el costo se elevó a 57.641.065,23 pesos. Doio S.R.L. no cumplía con los requisitos de capacidad para obras de ingeniería, que era de 13,4 millones de pesos, un tercio de lo exigido. A pesar de esto, funcionarios municipales forzaron su aprobación en un segundo llamado a licitación.

La empresa cobró un anticipo financiero del 15% (5.475.000 pesos) no contemplado inicialmente, y se certificaron y cobraron 67.000 metros cúbicos de “movimiento de suelo” que nunca se realizaron. También se cobró por dos intersecciones viales cuando solo se construyó una, y se utilizó maquinaria y personal muy inferior al declarado. Para evitar objeciones, Donadio designó a Federico Curcio como “Representante Técnico”.

La pericia oficial determinó sobreprecios del 43% y el uso de materiales de pésima calidad. La ruta nunca se terminó de forma definitiva; Doio S.R.L. entregó la obra con un acta de “recepción provisoria” el 20 de enero de 2014, cobrando el 99,87% del contrato. Poco después, el asfalto cedió debido a fallas estructurales graves, como la falta de tratamiento de la base de suelo y la ausencia de la segunda capa de compactación asfáltica. En septiembre de 2015, una inspección de Vialidad Provincial confirmó el deterioro, obligando a una nueva repavimentación por parte de la gestión provincial posterior.

Los procesados en esta causa son Donadio, el exintendente de Presidente Perón Alfonso Aníbal Regueiro, los funcionarios municipales Julio César Oneri (Secretario de Obras Públicas) y Fernando Pablo Ortega (Secretario de Hacienda), la Comisión de Preadjudicación (Miguel Dahbar, Rosa Miño y Rosana Ruiz), el arquitecto Curcio, inspectores y supervisores municipales, y Gustavo Marcelo Gentili (exdirector del Occovi).

El letargo judicial y la disputa actual

El expediente sufrió un “letargo escandaloso” bajo la gestión del primer juez, Federico Villena, quien durante ocho años dictó la falta de mérito para los acusados sin considerar los peritajes. La Cámara Federal de La Plata anuló su resolución por “arbitraria”, denunció el “letargo ostensible” y apartó a Villena del caso.

La causa recayó en el juzgado de Luis Armella, quien el 21 de octubre de 2025 procesó a todos los implicados y les trabó un embargo de 20.000 millones de pesos. Sin embargo, existe una disputa entre el fiscal Mola y Armella, ya que el embargo fue apelado con una medida suspensiva. Mola interpuso recursos exigiendo urgencia, acusando al juzgado de paralizar las cautelares, lo que podría permitir a los acusados ocultar o transferir sus bienes y evitar resarcir al Estado.

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