Caso Alan Romero: imputan al policía que lo chocó de frente tras esquivar un control en Mar del Plata
La Justicia imputó al subteniente Matías Dini, el policía de la Provincia de Buenos Aires que conducía el patrullero que chocó de frente a Alan Romero, de 21 años, en Mar del Plata. El joven falleció tras el impacto, ocurrido el 29 de enero, luego de esquivar un control de tránsito por no portar su registro de conducir. La carátula actual es homicidio culposo agravado por la conducción de vehículo con motor, pero la familia de la víctima insiste en que la acción fue deliberada y busca una recalificación a homicidio simple con dolo eventual.
El trágico episodio, que quedó registrado por las cámaras del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de la Municipalidad de General Pueyrredón, muestra la intempestiva maniobra del móvil policial. Alan Romero, quien no tenía antecedentes penales, fue embestido violentamente sobre la avenida Luro, en la periferia de la ciudad balnearia. La brutalidad del suceso se profundizó cuando, mientras el joven agonizaba, vecinos le ataron los pies, convencidos de que era un motochorro, una versión que luego fue desmentida.
La persecución y el choque fatal
El jueves 29 de enero, pasadas las cuatro de la tarde, Alan Romero evadió un control vehicular en San Martín y Colombia. Había salido de su casa en el barrio Virgen de Luján para cortarse el pelo y, al no tener su registro de conducir (que estaba en trámite), decidió acelerar su moto Bajaj Rouser NS200. Esta decisión desencadenó una persecución por parte de un móvil policial.
Según la reconstrucción de los hechos, Romero tomó la avenida Luro en dirección a la rotonda del Hipódromo. Al llegar al cruce con Angelelli, cambió de carril intentando evadir al patrullero que se acercaba de frente. Fue en ese momento que, según la familia y las imágenes del COM, el subteniente Dini giró el volante para provocar el impacto, una acción que los policías inicialmente justificaron como accidental. Sin embargo, la evidencia fílmica desmintió esta versión, mostrando una embestida deliberada.
El abogado de la familia de Alan, Simón Serrano, explicó la postura de la querella:
“El policía lo chocó a propósito; en las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad se ve que realizó dos maniobras claras con la intención de impactar contra la moto. Planteamos el cambio de carátula de la causa a homicidio simple con dolo eventual. Entiendo que lo que ocurrió es una medida desproporcionada para frenar a un pibe que se había escapado de un control vehicular. Nada justifica que le haya tirado el móvil encima.”
Dini nunca fue detenido ni apartado de sus funciones en la comisaría 6ª de General Pueyrredón. La citación a indagatoria y la imputación formal llegaron poco antes de cumplirse los cinco meses de la muerte de Alan.
Denuncias por abandono de persona y «ensuciar» el nombre de Alan
La familia de Alan Romero no solo apunta contra el conductor del patrullero, sino que también formalizó un pedido de investigación por presunto “incumplimiento de deberes de funcionarios públicos y falso testimonio” contra los seis policías que llegaron al lugar del hecho. Según la denuncia, los agentes negaron atención médica al joven y no preservaron la escena, permitiendo que un vecino le atara los pies mientras agonizaba.
Fernanda Tapia, tía y madrina de Alan, relató el dolor de la familia y la indignación por la desinformación inicial:
“Alan estuvo vivo, habló y todo, y nadie lo asistió. Su casa está a diez cuadras de donde lo chocaron y no fueron capaces de ir a buscar a la madre. Hay un testigo que hasta le tomó la mano y escuchó que le dijo ‘avisales a mi mamá y a mi papá que los amo’.”
Tapia, quien trabaja en el sistema de salud, recalcó la cercanía de un centro de atención primaria y la sede del SAME al lugar del hecho, cuestionando la falta de asistencia. También exigió que se «limpie el nombre de Alan», ya que en los primeros momentos fue erróneamente reportado como un «motochorro».
Vanina Romero, madre de Alan, habló por primera y única vez ante los medios en “La Casa de Lucía”, un centro de apoyo en Mar del Plata. Allí mostró la documentación que acredita la titularidad de la moto y el trámite del registro de conducir.
“A mi hijo lo ensuciaron en ese momento. Salió en todas las noticias que era un motochorro. Mi hijo no tenía el registro, pero ya estaban por dárselo. Él salió de mi casa a cortarse el pelo… al ver que lo corrían los policías, él lo primero que hizo fue asustarse, pero no por eso pueden tratarlo de motochorro y dejarlo tirado en las condiciones en las que estaba.”
La madre también desmintió la versión policial de un choque accidental, afirmando que el patrullero lo embistió de costado.
La familia describe a Alan como un joven respetuoso, que ayudaba a su madre con la venta de sorrentinos y que había pagado recientemente su moto, la cual tenía en venta por temor a que se la quitaran nuevamente. El 29 de abril pasado hubiera cumplido 22 años.

