Trambús porteño: la avenida Honorio Pueyrredón cambia de sentido por la nueva red eléctrica
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acelera la implementación del Trambús, un nuevo sistema de transporte eléctrico que busca revolucionar la conexión entre el norte y el sur del distrito. Este proyecto estratégico, que incluye carriles exclusivos y paradores de diseño integrado, tendrá un impacto significativo en la movilidad urbana, con una modificación clave en el barrio de Caballito.
A partir de octubre, la avenida Honorio Pueyrredón, en el tramo comprendido entre las avenidas Neuquén y Gaona, cambiará su sentido de circulación. La arteria pasará a circular exclusivamente hacia Neuquén, una medida fundamental para la infraestructura necesaria de este nuevo servicio de transporte.
Cómo funcionará el Trambús
El sistema contará con una flota de 50 vehículos eléctricos de última generación. Según informaron funcionarios porteños a LA NACION, la frecuencia del servicio será de cuatro minutos y los pasajeros se beneficiarán de semáforos inteligentes que priorizarán el paso de las unidades. El objetivo central es agilizar el traslado diario en hora pico, con una estimación de reducción del 40% en los tiempos de viaje actuales.
Los paradores laterales, ubicados sobre el parque lineal de Honorio Pueyrredón, están diseñados para garantizar un acceso fluido a los vecinos y una integración armoniosa con el entorno urbano. En Caballito, el primer parador se situará entre las avenidas Gaona y la calle Franklin, mientras que el segundo tramo de conexión estará entre las calles Méndez de Andes y Aranguren.
Recorrido y conexiones estratégicas
El trazado completo del Trambús inicia en Nueva Pompeya y atraviesa puntos clave de la Ciudad como Parque Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Caballito, Almagro, Villa Crespo y Palermo, con su estación final ubicada en el Aeropuerto Jorge Newbery. En su recorrido, el sistema circulará por calles de alta densidad como Juan B. Justo, Ángel Gallardo, Acoyte y avenida Rivadavia.
La estrategia de movilidad incluye una red de paradores interconectados con las líneas existentes de la red de subterráneos y ferrocarriles metropolitanos. En la intersección de avenida Bullrich y Juan B. Justo, los usuarios podrán acceder a la Línea D y al ferrocarril San Martín. En el cruce de Juan B. Justo y Corrientes, el sistema conectará con la Línea B y nuevamente con el ferrocarril San Martín.
Otros nodos de intercambio relevantes se localizarán en avenida La Plata y Rivadavia para acceder a la Línea A; en José María Moreno y Rivadavia, donde los pasajeros combinarán con la Línea A y el ferrocarril Sarmiento; en La Plata y Directorio para la Línea E; y finalmente en la avenida Almafuerte, con acceso a la Línea H.
Las autoridades porteñas destacaron que esta obra de gran magnitud responde a la necesidad de modernizar el transporte público masivo. La integración de tecnologías limpias con una estructura de carriles exclusivos representa un pilar del plan de movilidad integral para finales de este año. El rediseño de las calles intervenidas, como la modificación del sentido de circulación en Honorio Pueyrredón, busca optimizar el flujo vehicular mientras los paradores facilitan el ascenso y descenso de pasajeros en condiciones de seguridad y comodidad, manteniendo el compromiso con la eficiencia energética y la calidad del servicio para miles de ciudadanos.

