Política

Macri vs. Macri: Mauricio duda del plan reeleccionista de Jorge en la Ciudad y explora alternativas

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La tensión entre Mauricio Macri y su primo Jorge Macri, actual jefe de Gobierno porteño, alcanza un punto álgido. El líder del PRO pone en duda el plan reeleccionista que Jorge Macri puso en marcha para 2027 en la Ciudad de Buenos Aires y no descarta la posibilidad de impulsar candidatos alternativos para disputar los próximos comicios en el distrito.

Aunque el expresidente recorre el país con miras a fortalecer la marca PRO y una posible candidatura nacional, la retención del control de la Capital, el histórico bastión del partido donde gobierna hace casi dos décadas, es un objetivo central para Macri en 2027. Este territorio representa su principal fuente de poder, y está decidido a preservar su influencia en este distrito estratégico.

Las diferencias entre los primos se arrastran desde el inicio de la gestión de Jorge Macri, manifestándose en el armado de equipos y el manejo de la administración porteña. La tirantez se acentuó drásticamente el 18 de mayo del año pasado, cuando el PRO sufrió una derrota significativa en las elecciones porteñas, quedando en tercer lugar detrás de La Libertad Avanza (LLA), que postuló a Manuel Adorni, y el frente del PJ liderado por Leandro Santoro. Esta caída en las urnas profundizó el malestar de Mauricio Macri con su primo. A pesar de los intentos de mediación del operador Daniel Angelici, la reconciliación entre ambos no prosperó.

La jugada de Jorge Macri y el silencio de su primo

En las últimas semanas, Jorge Macri hizo pública su intención de competir por la reelección en la Capital en 2027. Esta movida, realizada a un año de la contienda, no cuenta con el respaldo explícito de su primo, principal accionista del PRO. El silencio de los dirigentes cercanos a Mauricio Macri y de la cúpula del partido es interpretado en la sede de Uspallata como una clara señal de desaprobación.

“Vamos a trabajar para que Pro siga gobernando en la Ciudad. ¿Quién va a ser el candidato? Eso se verá después”, afirmó una calificada fuente del macrismo.

Los allegados a Mauricio Macri consideran que el jefe de Gobierno cometió un error al blanquear sus aspiraciones reeleccionistas. Argumentan que su figura aún no garantiza un triunfo del PRO en el distrito, y señalan que las encuestas no muestran una mejora significativa en la imagen de Jorge Macri ni en la percepción ciudadana sobre su administración. Tampoco creen que su nueva retórica centrada en la mano dura y el orden, o su intento de mimetizarse con LLA, resulten efectivos. “Hoy nadie cree que pueda ser competitivo en 2027”, advirtió un dirigente de confianza de Macri.

En contraste, en la cúpula de la Ciudad difieren y se aferran a un sondeo de junio de la consultora Aresco, de Federico Aurelio, que indica un repunte en la valoración de la gestión porteña, alcanzando un 56% de aceptación. Funcionarios porteños también niegan que la relación entre los primos esté en su peor momento, destacando la presencia de actores cercanos al expresidente en el gabinete, como Gabriel Sánchez Zinny, Fulvio Pompeo y Hernán Lombardi. Sin embargo, Mauricio Macri objeta el desempeño de la gestión en áreas específicas, como Espacio Público.

En Uspallata aún no definieron si unificarán o desdoblarán los comicios porteños, pero confirmaron que mantendrán las PASO, a contramano de la intención de Milei a nivel nacional de suprimirlas. Fuentes del PRO aclararon que no desechan la candidatura de Jorge Macri si logra mejorar sus números en los sondeos, pero la molestia radica en que anticipó su jugada sin un consenso interno. “Se lanzó a la reelección, pero está solo”, enfatizó un alfil macrista.

Los posibles planes B de Mauricio Macri

Contrariado con Jorge Macri, el expresidente evalúa un “plan B” para la Capital. Sus laderos han mencionado la posibilidad de que Diego Santilli, actual jefe de Gabinete de Javier Milei, se convierta en una figura de unidad entre LLA y PRO para sellar un acuerdo de convergencia en la Ciudad. Esta opción es llamativa, dado que Macri nunca consideró a Santilli como un dirigente propio, manteniendo una relación cordial pero con resquemores mutuos.

Allegados a Santilli, sin embargo, insisten en que su intención es competir por la gobernación bonaerense y no regresar a la Ciudad, donde LLA se quedó sin un candidato fuerte tras el descenso de Adorni y los actos de rebeldía de Patricia Bullrich.

En el macrismo, conscientes de que el caso Adorni alteró el tablero porteño, no descartan ninguna opción. Incluso mencionan a Guillermo Dietrich, exministro de Transporte, como otra alternativa para la Ciudad, aunque Dietrich aún no ha definido su futuro político. “Habrá que tener una conversación entre todos para ver qué es lo mejor”, aventuró un referente de PRO. Asimismo, altos mandos del macrismo sugieren seguir de cerca los movimientos de Fernando De Andreis, diputado nacional y secretario general del partido, quien ha levantado su perfil público en los últimos meses.

En PRO, el ascenso de Santilli renueva las expectativas de una alianza entre libertarios y macristas, considerándolo un hombre de diálogo que aportará “racionalidad”. En este contexto, esperan que los Milei detengan los ataques que han minado el vínculo con PRO, como las recientes acusaciones contra Macri y Hernán Lacunza por el reperfilamiento de la deuda en 2019, o contra Dietrich por el proceso de licitación de la Hidrovía.

Quienes orbitan cerca de Jorge Macri aseguran que él será el encargado de negociar los términos de un eventual entendimiento con los Milei para confluir en la Capital. “A Mauricio lo vemos pensando más en lo nacional que en la ciudad”, deslizan en Parque Patricios. Sin embargo, los armadores de LLA en la Capital prefieren otro interlocutor: Karina Milei, la hermana del Presidente, apuesta a negociar directamente con Mauricio Macri. Los libertarios sugieren que solo contemplarían un pacto en la Capital si PRO garantiza que no presentará una alternativa electoral a nivel nacional que ponga en riesgo un eventual triunfo de Milei en primera vuelta. En el macrismo, en tanto, se jactan de que la definición estará en manos del expresidente, quien, desde que dejó la Casa Rosada, disfruta de oficiar de árbitro y gran elector.

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