Causa Cuadernos: una contadora de la exAFIP ratificó irregularidades en el manejo de fondos de empresas
Una contadora que se desempeñó en la ARCA (exAFIP) declaró este jueves en el juicio oral de la causa Cuadernos, repasando las irregularidades detectadas en reportes elevados años atrás a la Unidad de Información Financiera (UIF). Su testimonio, solicitado por la fiscalía, busca evidenciar los manejos anómalos de dinero por parte de empresas contratistas del Estado.
Durante la audiencia, se le exhibieron a Diana Guterman, quien fue directora del área de Investigación Financiera del organismo recaudador, algunos de los informes que confeccionó. Uno de ellos se focalizaba en Servicios Vertúa S.A., la firma de Raúl Víctor Vertúa que participó en la construcción del Gasoducto del Noreste Argentino.
Según el reporte de Guterman, entre 2014 y 2015, Servicios Vertúa S.A. recibió de ENARSA transferencias por 565 millones de pesos. Parte de esos fondos, se detalló, fue utilizada para la compra de títulos públicos que posteriormente se vendieron en el exterior a través de operaciones de contado con liquidación. Los dólares obtenidos fueron depositados en cuentas bancarias y, de manera llamativa, luego retirados en efectivo. La contadora explicó que su trabajo consistió en circularizar a las entidades bancarias que habían operado con determinadas empresas y rastrear esa información en las bases de la AFIP, para luego girarla a la DGI.
El caso Fainser y la discusión por nuevas pericias
Otro de los casos expuestos por la contadora en el juicio fue el de la empresa Fainser S.A., propiedad del extitular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, dedicada a la fabricación de calderas y equipos termodinámicos. Fainser firmó en 2015 un contrato con la Municipalidad de Río Turbio, Santa Cruz, por casi 500 millones de pesos para una obra vinculada a Yacimientos Carboníferos Río Turbio.
El informe de 2018, confeccionado por Guterman, indicó que a fines de 2015 la empresa cobró anticipos por 50 millones de pesos, distribuidos en tres pagos. Sin embargo, la profesional advirtió que estas tareas no correspondían a la actividad habitual de la firma y que, para septiembre de 2017, la obra aún no había comenzado. La contadora aclaró que esta información surgía de un informe de fiscalización que seguía un riguroso proceso interno antes de ser elevado a la UIF.
El testimonio de Guterman forma parte de un bloque de testigos presentado por la fiscalía con el objetivo de demostrar los movimientos irregulares de dinero en empresas con contratos de obra pública estatal. Las defensas de los imputados, por su parte, argumentan que estas fiscalizaciones eran internas y no ofrecieron a las empresas la oportunidad de explicar los movimientos, ya que se realizaron sin solicitar nueva información.
La declaración de la contadora también generó un debate entre la fiscalía, la querella de la UIF y las defensas respecto al alcance de las medidas contables que aún pueden incorporarse al juicio. La abogada de Angelo Calcaterra, María Valeria Onetto, volvió a solicitar la realización de un informe pericial contable para analizar el flujo y la aplicación de los fondos recibidos por los contratos de obra pública otorgados por Vialidad a IECSA S.A., la empresa de su defendido.
Entre 2003 y 2015, período investigado en la causa, Vialidad adjudicó a IECSA S.A. 23 obras por más de 2.800 millones de pesos. Como imputado colaborador, Calcaterra admitió haber ordenado a Héctor Javier Sánchez Caballero, directivo de la empresa y también imputado, la entrega de sumas de dinero en efectivo que oscilaban entre los 100.000 y 200.000 dólares.
La pericia solicitada por la defensa de Calcaterra ya había sido rechazada por el tribunal, integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli. La fiscal Fabiana León y el representante de la UIF, Mariano Galpern, se opusieron nuevamente a su realización. León argumentó que “si cada uno de los imputados en esta causa va a pedir una pericia específica de cada obra que se está viendo, sería una cantidad de prueba interminable, inabarcable e inoficiosa”.

