Búsqueda de Lucas Gámez: detectan una fuente de calor en la zona de derrumbes en Venezuela
La búsqueda de Lucas Gámez, el niño argentino de ocho años que desapareció tras los devastadores terremotos en Venezuela, atraviesa horas cruciales. A más de una semana de la tragedia que azotó varias ciudades, entre ellas La Guaira, los rescatistas concentran sus esfuerzos en un punto donde se detectó una fuente de calor que podría corresponder al menor. En el operativo participan activamente equipos de ayuda humanitaria enviados por el gobierno de Javier Milei.
Blancalida Martínez Coronado, madre del menor nacido en Buenos Aires, brindó detalles sobre las últimas horas del operativo. Según informó, los especialistas trabajan intensamente para hallar el origen de la fuente de calor detectada en el lugar donde Lucas se encontraba junto a su tío. A través de sus historias de Instagram, la mujer precisó que los efectivos están cavando un túnel para acceder a potenciales víctimas. “En el piso dos, que era el departamento de mi tía, se está pudiendo tener mayor acceso. Se trabaja en dos puntos”, explicó.
Martínez Coronado y su esposo, Marco Gámez, se mudaron a Argentina en 2013 y vivieron en el país por más de diez años. El padre de Lucas, en diálogo con LN+, detalló este martes que el último hallazgo fue el día anterior a las 15, cuando se detectó calor corporal a unos diez metros de profundidad en el edificio. “El equipo puede detectar el tamaño de la persona y es un niño. También se logró ubicar el celular de Lucas a esa distancia», añadió.
El niño había ido a pasar el día en La Guaira para disfrutar de la playa. Minutos antes del primer terremoto, regresó junto a su tío al departamento donde se hospedaban, ubicado en un segundo piso. A partir de ese momento, la información para la familia es confusa. Aunque saben que utilizaron otro ascensor porque el de su piso estaba fuera de servicio, aún no lograron determinar dónde se encontraban exactamente al momento del fenómeno.
La ayuda humanitaria de Argentina
Con más de 1.700 muertos, decenas de miles de desaparecidos, 5.034 heridos y otras 15.866 personas que perdieron sus hogares, el Gobierno argentino activó la asistencia a Venezuela tras los dos terremotos. El flamante vocero Adrián Ravier confirmó el envío del primer cargamento y, en su primera conferencia de prensa, adelantó que el Gobierno envió una segunda tanda de ayuda. Entre los recursos puestos a disposición hay médicos emergentólogos con equipamiento completo y medicamentos, ambulancias, enfermeros, auxiliares, un avión Embraer de 40 plazas, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y una aeronave de Aerolíneas Argentinas.
Ravier detalló que también se enviaron “dos plantas potabilizadoras de agua con 16 operadores del Ejército Argentino”. Además, se sumaron “expertos en estructuras colapsadas y drones con operadores. Cuatro brigadas del Sistema Nacional de Búsqueda y Rescate (USAR) con capacidad para estructuras colapsadas, inundaciones e incendios. Con apoyo de personal militar especializado en catástrofes con perros de la Armada Argentina y del Ejército”.
El vocero añadió que se enviarán “134 carpas y 48 kits de cocina, colchones, camillas y aires acondicionados”. Y concluyó: “Las áreas involucradas continuarán coordinando sus capacidades y recursos para brindar una asistencia rápida, ordenada y eficaz. En este momento tan difícil, la Argentina acompaña con profunda solidaridad al pueblo venezolano, especialmente a las familias afectadas, y reconoce el esfuerzo de quienes trabajan en las tareas de rescate y protección de la población”.

