Retenciones: Argentina asumió en 2019 el primer compromiso internacional para reducirlas
Argentina asumió en 2019 su primer compromiso internacional para reducir los derechos de exportación, un hito que quedó plasmado en el Acuerdo Mercosur-Unión Europea. Este pacto, cerrado durante la presidencia de Mauricio Macri, marcó un giro en la política comercial del país al incorporar una visión de largo plazo sobre el rol de las retenciones.
La discusión sobre los derechos de exportación ha vuelto a ocupar un lugar central en el debate económico nacional. Si bien la necesidad fiscal ha justificado históricamente su aplicación, especialistas señalan la importancia de avanzar hacia su reducción y eventual eliminación, en la medida en que la situación económica lo permita.
Un compromiso jurídicamente vinculante
Lo novedoso del Acuerdo Mercosur-Unión Europea no fue solo la apertura de mercados y la reducción de aranceles de importación. Por primera vez, Argentina aceptó un compromiso jurídicamente vinculante para disminuir los derechos de exportación aplicables a las ventas destinadas al bloque europeo. Esta cláusula es de enorme trascendencia, ya que los derechos de exportación son una excepción en el comercio internacional, aplicados por muy pocos países de manera permanente.
Los derechos de exportación constituyen una excepción en el comercio internacional. Son muy pocos los países que gravan de manera permanente sus exportaciones. En la práctica, desalientan la inversión, reducen la competitividad y limitan la capacidad de crecer en los mercados internacionales.
Estos gravámenes, si bien han sido una herramienta fiscal, son vistos como un freno para la inversión, la competitividad y el crecimiento en los mercados globales. Un país que busca expandir sus exportaciones, atraer capitales y generar empleo debería, de forma gradual y responsable, dejar de gravar aquello que más necesita promover.
Impacto en el comercio con la Unión Europea
La relevancia de este compromiso se acentúa por el destino al que apunta: la Unión Europea. Este bloque es el tercer socio comercial de Argentina, con aproximadamente 450 millones de consumidores. Constituye uno de los principales mercados para las exportaciones agroindustriales argentinas, representando en 2025 el 12,4% del comercio total del país, con cerca de dos tercios de esas exportaciones compuestas por productos agrícolas.
El acuerdo estableció un cronograma para que la mayoría de los productos argentinos exportados a la Unión Europea converjan gradualmente hacia derechos de exportación del 0%. La principal excepción fue el complejo sojero, para el cual se acordó una reducción gradual compatible con su importancia económica y fiscal.
Más allá de los porcentajes y los plazos específicos, lo verdaderamente trascendente es la dirección que se marcó. Por primera vez, Argentina incorporó en un tratado internacional la convicción de que el crecimiento de las exportaciones requiere reducir, y no consolidar, los impuestos que recaen sobre ellas. Esta visión de largo plazo sobre el lugar de Argentina en el comercio internacional vuelve a cobrar relevancia en el debate actual sobre cómo impulsar las exportaciones y recuperar la competitividad.

