Mundial 2026: el lado B de la Selección Argentina con puntaje ideal y dudas por despejar
La Selección Argentina de Lionel Scaloni completó una fase de grupos con puntaje ideal en el Mundial 2026, sumando tres victorias, ocho goles a favor y solo uno en contra. Un escenario que el propio entrenador habría firmado sin dudarlo, especialmente considerando el contexto de lesiones e incertidumbres que rodearon la conformación de la lista final de 26 jugadores.
A pesar de los resultados positivos y la solidez que ha caracterizado el ciclo de Scaloni, el equipo no logra despejar del todo algunas incógnitas que podrían volverse críticas en las etapas decisivas del torneo. La dependencia del desequilibrio de Lionel Messi en ofensiva y ciertas dudas defensivas, que persisten a pesar de la escasa cantidad de goles recibidos, son los puntos que generan mayor inquietud de cara al “verdadero Mundial”, donde no hay margen de error.
Las variantes defensivas y la sorpresa de Palacios
Uno de los focos de atención de Scaloni es la defensa, un sector que considera clave para ganar el Mundial. El entrenador ha insistido en que el campeón será aquel que “defienda mejor”, y es precisamente en esa zona donde más ha lidiado con la evolución y el estado físico de sus jugadores. La prueba de Exequiel Palacios como lateral derecho en el último partido contra Jordania, una posición en la que el mediocampista de Bayer Leverkusen apenas había ensayado, sorprendió a muchos.
Scaloni justificó la decisión explicando que Gonzalo Montiel no fue arriesgado por precaución y que Nahuel Molina venía con mucha carga de partidos. “Cuando Gonzalo estuvo unos días afuera, Pala estuvo entrenando ahí. Consideramos que es una posición en la que debemos tener variantes”, afirmó el DT, dando a entender que busca alternativas para proteger a sus laterales titulares en encuentros de mayor exigencia. Palacios, por su parte, se mostró a disposición:
«Me encontré con algo nuevo, pero no es excusa. Uno está acá para ayudar desde el lugar en el que toque. Me tocó en esta posición adaptándome rápidamente y a disposición para el entrenador y el equipo».
Aunque Palacios cumplió en su rol, la pregunta persiste: ¿será la mejor opción en un partido decisivo ante la ausencia de Molina o Montiel? Esta duda se suma a la situación de los laterales, cuyas respuestas físicas no parecen estar en plenitud, como sugirió la presencia de Agustín Giay y Nicolás Capaldo entrenando con el grupo en la preparación.
El “5” táctico y la Messi-dependencia en ataque
Otra de las grietas que se perciben en el equipo es la ausencia de un “5” táctico puro. Tanto Alexis Mac Allister como Leandro Paredes, quienes alternaron en esa posición, se sienten más cómodos como interiores o con mayor libertad ofensiva. Paredes, si bien mostró lucidez en la distribución ante Jordania, no terminó de redondear un buen partido defensivo, y en la jugada del descuento rival no logró cortar la acción. La misma situación se observa con Enzo Fernández o Rodrigo De Paul, ninguno de los cuales encaja en el perfil del volante central clásico que se inserta entre los centrales para coberturas y retrocesos.
En ataque, a pesar de las facilidades defensivas de los rivales de grupo, la Selección muestra una marcada “Messi-dependencia”. De las 18 chances de gol generadas en los tres partidos, muchas se destrabaron por la genialidad del capitán o mediante tiros libres. Aunque el gol de Giovani Lo Celso ante Jordania Mundial 2026: qué necesita la Selección Argentina para clasificar primera en su grupo mostró una buena presión colectiva, la elaboración de jugadas no fluye con la cantidad deseada. Esto se debe, en parte, a la tendencia de buscar siempre la devolución a Messi, incluso cuando otros compañeros pueden estar mejor ubicados, o a la falta de precisión de Lautaro Martínez o Julián Álvarez en los metros finales.
La lesión de Cuti Romero ante Austria también plantea un interrogante en la zaga central. Si bien Nicolás Otamendi y Lisandro Martínez son opciones sólidas, y Marcos Senesi tuvo una buena actuación contra Jordania, la vara de los rivales de la fase de grupos no es suficiente para generar plena confianza. Scaloni, quien repite que “el equipo no puede perder el equilibrio”, seguirá buscando soluciones en esa dirección. El próximo cruce de octavos de final contra Cabo Verde, un rival que complicó a España y Uruguay, será la primera prueba sin revancha para la Selección Argentina.

