Melconian advierte: «Los dólares de Vaca Muerta terminan todos en la Comuna 16, que es Miami»
Con su característico estilo directo y sin filtros, Carlos Melconian, uno de los economistas más influyentes del país, volvió a encender las alarmas sobre la sustentabilidad del frente externo y el esquema cambiario. Si bien manifestó su acuerdo con el rumbo general de la economía en la era del presidente Javier Milei, Melconian señaló varias luces amarillas que, a su criterio, comprometen la estabilidad a mediano plazo.
La preocupación central del ex presidente del Banco Nación radica en que la economía real no logra despegar, la «calle está seca de pesos» y las divisas genuinas que genera el sector energético se evaporan rápidamente a través del atesoramiento y el turismo. «El saldo comercial fue de US$ 2.700 millones y las personas nos llevamos US$ 2.600 millones. Es una margarita a los chanchos», disparó Melconian, graficando la sangría de divisas en manos del público, que hoy demanda un promedio de 2.500 millones de dólares mensuales.
Críticas al esquema cambiario y el destino de las divisas
El economista fue contundente al fulminar el destino de los dólares que tanto le cuesta conseguir al país. «Los dólares de Vaca Muerta terminan todos en la Comuna 16, que es Miami», o en las playas de Punta Cana, sentenció. Para Melconian, la decisión de abrir el cepo para las personas humanas sin impuesto y mantenerlo cerrado para las empresas fue un «error grosero».
Aunque reconoció que la recesión actual hace que las importaciones «no molesten» y le permitan al Banco Central seguir comprando el remanente en el mercado formal, el economista advirtió que todo el subproducto del comercio exterior termina inevitablemente dolarizado. «Es muy difícil un país así. A esto se le pone énfasis el día que la demanda sea de tal magnitud que suba el precio, pero estructuralmente no cambió nada», remarcó, sugiriendo que la calma actual es coyuntural y no resuelve problemas de fondo.
Preocupación por la falta de reactivación y el futuro político
Melconian aclaró que sus críticas no lo convierten en un «devaluador serial», pero insistió en que el esquema actual presenta puntos de gran preocupación, siendo la principal la falta de reactivación económica. «Este programa no llegó a la calle. Al no llegar a la calle y tener a la mitad del país parado, se abre un signo de interrogación enorme sobre cómo sigue», analizó.
Según sus datos, mientras un 20% de la economía «vuela» gracias a sectores pujantes como la minería, el agro y la propia Vaca Muerta, entre un 40% y un 50% está «hundido». La industria, por ejemplo, se encuentra un 11% abajo respecto del inicio de la gestión, y el consumo masivo permanece planchado en supermercados y electrodomésticos. Aunque ponderó la baja de la inflación, advirtió que la inflación núcleo se encuentra encallada en la zona del 2% mensual y que es «muy difícil ir por un plan de colapso total sin congelar la economía aún más».
De cara al futuro, Melconian planteó una disyuntiva crucial: «después del mundial deben tomar una decisión: si quieren continuar así o tirarse un lance». Esta reflexión se enmarca en la cercanía de las elecciones. «Si no hubiera elecciones, sigo así. Afortunadamente hay elecciones», dijo, y añadió: «Los meses que vienen son la última oportunidad, antes que el ruido político y la campaña electoral se meta». El economista, que captó la atención de más de 1000 asistentes al Congreso Nacional Pyme, concluyó: «¿Tolerará una baja más lenta de la inflación o un dólar más volátil?».
«No es el 94 de Menem, ni el 2006 de Kirchner, ni el 2010 de Cristina. Es una economía muy gris. Jugará si es gris claro o gris oscuro, pero el hecho de que no haya nadie enfrente, hoy le juega competitivamente a favor».

