Crisis textil: Amesud, proveedora de Nike y Adidas, en concurso preventivo con deuda millonaria
Textil Amesud, un referente en la industria argentina del tejido de punto y proveedora de gigantes como Nike y Adidas, ha ingresado en concurso preventivo de acreedores. La decisión, dictada por el Juzgado Comercial 22, Secretaría 44, bajo la carátula de “Gran Concurso”, responde a un estado de cesación de pagos que la empresa sostiene desde mayo de 2026. La firma calificó la situación como una crisis “delicada y sin precedentes” en sus más de 30 años de trayectoria.
Según los estados contables presentados en sede judicial, Amesud registra un pasivo concursal que asciende a $12.156 millones. Este monto se contrapone a activos valuados en $25.269 millones. Pese a que los activos superan la deuda, la dirección de la empresa, encabezada por Hong Yeal Kim, explicó que la falta de liquidez y la imposibilidad de trasladar los aumentos de costos a los precios hicieron la gestión “insostenible”.
Las causas del desequilibrio financiero
La compañía detalló que el desequilibrio financiero se debe principalmente a una drástica caída de la demanda, lo que llevó a su fábrica a operar a solo el 30% de su capacidad instalada. Las ventas de Amesud cayeron de un promedio de 316 toneladas mensuales a fines de 2024 a apenas 115 toneladas en febrero de 2026.
La firma atribuyó este escenario a un “cambio de paradigma económico” iniciado a fines de 2023, caracterizado por una “apertura indiscriminada de importaciones”. Según Amesud, la reducción de aranceles y la desregulación de regímenes como el courier facilitaron el ingreso masivo de productos de plataformas como Temu y Shein a precios “artificialmente bajos”, con los que la industria nacional no puede competir.
A este panorama se sumó un “descalabro financiero de gran relevancia” provocado por el salto en la tasa BADLAR y el encarecimiento de la financiación del capital de trabajo, lo que erosionó los márgenes de rentabilidad. Además, la empresa señaló un desfase insalvable entre costos y precios: mientras la inflación general interanual a octubre de 2025 fue del 31,3%, los precios de indumentaria y calzado solo aumentaron un 17,4%.
El ajuste operativo tuvo un impacto directo en el empleo. Amesud redujo su plantilla en más del 50% en solo dos años, pasando de 389 empleados en enero de 2024 a los 173 trabajadores actuales.
La estructura de la deuda actual se compone de:
- Deudas comerciales: $8.176 millones (incluyendo proveedores nacionales y del exterior).
- Deudas fiscales y previsionales: $1.951 millones, con fuertes intimaciones de la ARCA (ex AFIP).
- Deudas financieras: $1.122 millones, con compromisos con el Banco Nación y el Banco Provincia por créditos para inversión en maquinaria que hoy permanece inactiva por falta de demanda.
- Pasivos laborales: $372 millones, derivados principalmente de desvinculaciones recientes.
Historia de Amesud: de inmigrante a líder del sector
La compañía fue fundada en 1991 por Yeal Kim, un inmigrante coreano que llegó a Argentina en 1976. Kim, quien más tarde fue presidente de la Fundación ProTejer, construyó la empresa desde sus orígenes humildes, tras un primer intento fallido en los años de José Alfredo Martínez de Hoz. Amesud nació con la visión de liderar el mercado de tejido de punto de alta calidad, adoptando una estrategia de control total de la cadena productiva, desde el hilado hasta el teñido y estampado, en un predio de 30.000 metros cuadrados en el partido de San Martín.
La empresa ya había solicitado un concurso preventivo de acreedores en 1999, un proceso que fue homologado y declarado cumplido en 2013. Tras sortear la crisis de 2001, Amesud experimentó un crecimiento significativo, alcanzando en 2004 un récord de producción de más de 2000 toneladas anuales y ampliando su dotación de personal. En 2010, la firma invirtió en tecnificación y construyó una planta de tratamiento de efluentes, un requisito exigido por marcas como Nike y Adidas para continuar con la provisión.
“Desde entonces, la compañía transitó un camino de continuo crecimiento hasta alcanzar, a principios de 2025, una producción de 300 toneladas y 37.000 metros mensuales con una dotación de 380 trabajadores”, precisaron en la presentación judicial. Sin embargo, aclararon que “pese a que el año 2025 comenzó de manera prometedora, el mismo estuvo signado por una crisis generalizada en el sector textil, situación que se agravó en 2026”.
Proceso judicial y plazos clave
La justicia ha establecido el 8 de septiembre como fecha límite para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación ante la sindicatura. Como parte de las medidas cautelares, el tribunal decretó la inhibición general de bienes de Amesud y prohibió al presidente de la firma, Hong Yeal Kim, salir del país por más de 40 días sin autorización judicial previa.
El comité de control de acreedores quedó conformado inicialmente por la ARCA, la Municipalidad de General San Martín y la firma Tipoiti. Estos actores deberán fiscalizar la evolución de la empresa durante el período de exclusividad, cuyo vencimiento se fijó para el 19 de julio de 2027. Durante este plazo, Amesud deberá negociar con sus acreedores, formular propuestas de acuerdo y obtener las mayorías necesarias para que el concurso sea homologado.

