Crisis política en Misiones: Hugo Passalacqua rompe con Carlos Rovira y abre una interna inédita
POSADAS.– La política misionera es escenario de un quiebre sin precedentes. El gobernador Hugo Passalacqua ha formalizado la ruptura de su alianza con Carlos Rovira, el influyente líder del Frente Renovador de la Concordia, quien ha ejercido un control hegemónico en la provincia durante más de 20 años. Este cisma, impensado hasta hace poco, marca el fin de una era en Misiones.
La confirmación llegó a través de Carlos “Kako” Sartori, jefe de Gabinete y uno de los principales operadores políticos de Passalacqua. “Hugo Passalacqua no forma parte de Encuentro Misionero”, declaró Sartori, y añadió: “Formábamos parte de un partido, la Renovación, que se extinguió, ya no existe más”. Sartori, conocido por su ascendencia entre los 78 intendentes de Misiones, aseguró que una “inmensa mayoría de funcionarios, dirigentes y militantes de la provincia” acompaña al gobernador en esta decisión.
Aunque Passalacqua ha mantenido silencio público por el momento, sus acciones y las declaraciones de su entorno avalan esta ruptura histórica. Misiones, acostumbrada a la figura de un Rovira de 70 años y a su manejo unipersonal del poder durante casi 25 años, se enfrenta ahora a un escenario de reconfiguración política.
El origen de la fractura y el rol de la Casa Rosada
La distancia entre Passalacqua y Rovira no se atribuye a sus relaciones con la Casa Rosada. Ambos dirigentes mantienen diálogo y un buen vínculo con la gestión de Javier Milei. De hecho, Rovira es el referente de cuatro de los siete diputados nacionales misioneros, quienes suelen apoyar al oficialismo en el Congreso.
Passalacqua, de 68 años, reconoce haber sido dos veces gobernador de Misiones gracias al respaldo de Rovira (su primer mandato fue de 2015 a 2019). Sin embargo, desde el inicio de su segunda gestión en diciembre de 2023, la relación se enfrió, con diferencias cada vez más irreconciliables. Fuentes cercanas a ambos dirigentes consultadas por LA NACIÓN señalan que hace más de un año que no se hablan.
Un factor clave en esta dinámica es la aparente intención de Rovira de pasar a un segundo plano y promover un recambio generacional. Este “experimento”, que genera resistencias, busca posicionar a figuras jóvenes para que su hijo, Ramiro Rovira, de 30 años, asuma el control del poder. El vicegobernador Lucas Romero Spinelli es el principal referente de este movimiento, denominado “NEO”.
En diciembre de 2023, Rovira dejó la presidencia de la Legislatura, cargo desde el cual ejercía su influencia sobre los tres poderes del Estado, y redujo drásticamente sus apariciones públicas. Esta decisión se interpretó como una señal de su deseo de dejar de ser el centro de atención, en contraste con una dirigencia acostumbrada a rendirle pleitesía.
En los últimos años, Rovira ha pasado gran parte de su tiempo fuera del país, con París como una de sus ciudades predilectas, donde reside su hija Miranda de 25 años. La lujosa tienda de Miranda en la exclusiva calle 92 Rue de Fabourg ha sido objeto de polémica tras la divulgación de sus imágenes en varios medios.
Diferencias públicas y desafíos al poder
Las diferencias entre Rovira y Passalacqua, que antes se mantenían en bajo perfil, comenzaron a aflorar públicamente hace dos meses. En ese momento, Rovira intentó relanzar la Renovación, una estrategia recurrente para generar nuevas expectativas y “limpiar” dirigentes que, a su criterio, ya no le eran útiles. Passalacqua, quien puede buscar la reelección en 2027 y tiene una imagen en ascenso, sería uno de los dirigentes a los que Rovira querría “pasar a retiro”.
Rovira lanzó hace 60 días “Encuentro Misionero”, su nuevo sello, excluyendo a Passalacqua. Incluso lo criticó públicamente y desautorizó algunas de sus decisiones, como la disolución de MisioPharma, una empresa estatal de cannabis medicinal que generaba pérdidas.
Ante este escenario, Passalacqua comenzó a diseñar su propio armado. El 19 de mayo, reunió a 67 de los 78 intendentes en Ruiz de Montoya, donde firmaron un documento respaldando su liderazgo, en un claro desafío a la jefatura política de Rovira.
Tras este desafío, Rovira intentó pactar una tregua, cancelando dos veces las reuniones de “Encuentro Misionero” que se realizaban en la Legislatura. Sin embargo, las recientes declaraciones de Sartori sugieren que la ruptura es irreversible. “Hay un grupo que formó otro espacio, abandonó ese proyecto, llevándose, entre otras cosas, fichas de afiliación, es decir, usando nuestros nombres sin autorización. Es por ello que vamos a renunciar oficialmente, primero porque la Renovación desapareció, y segundo, porque nadie nos pidió permiso para que estemos ahí: se están violentando derechos y no lo podemos permitir”, afirmó el hombre clave de Passalacqua.
El fin de una era y los movimientos de Passalacqua
En los últimos días, diversas señales y hechos confirman el fin de una era de personalismo en Misiones. En algunos locales partidarios, se borraron carteles con la leyenda “Rovira Conductor”. Medios de comunicación que antes eran ultraoficialistas ahora critican abiertamente a Rovira, y varios ministros y funcionarios han comenzado a ausentarse de los encuentros legislativos de los jueves.
Una de las jugadas más contundentes de Passalacqua fue la reestructuración de la Agencia Tributaria de Misiones (ATM) mediante el decreto 1129, publicado en el Boletín Oficial el viernes pasado. Esta medida busca quitarle a Rovira el control de una de las reparticiones más importantes del Estado, considerando que Misiones recauda por Ingresos Brutos más que Corrientes, Chaco y Formosa juntas.
Además, Passalacqua anunció que en las próximas semanas eliminará ministerios, siendo las carteras vinculadas al rovirismo las que más suenan para desaparecer. Esta inédita pelea política marca un antes y un después en la provincia de Misiones.

