Pax Silica: Argentina se suma al pacto global de EE.UU. por minerales para la IA
Argentina se incorporó formalmente a la iniciativa «Pax Silica», un pacto global impulsado por Estados Unidos para asegurar el suministro de minerales críticos y materiales esenciales para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y otras tecnologías avanzadas. La firma se concretó este viernes en Washington, en un movimiento que busca consolidar una red de «socios fiables» frente al creciente dominio de China en el sector.
La adhesión del país fue destacada por un funcionario del gobierno de Donald Trump, quien resaltó las «extraordinarias» reservas de litio, el potencial de Vaca Muerta y el capital humano argentino. El funcionario enfatizó la «sintonía filosófica» existente entre la administración de Trump y el gobierno de Javier Milei, lo que facilitaría la cooperación en esta estratégica área.
La iniciativa Pax Silica se presenta como un esfuerzo para diversificar las cadenas de suministro y reducir la dependencia de fuentes únicas, especialmente en un contexto de alta demanda de componentes para tecnologías de vanguardia. La inteligencia artificial, en particular, requiere de una vasta cantidad de minerales y elementos de tierras raras para la fabricación de chips, baterías y otros componentes cruciales. La inclusión de Argentina subraya su posición como un actor relevante en la provisión de estos recursos.
El rol estratégico de Argentina en la cadena de suministro global
La participación argentina en este pacto no es menor. El país posee una de las mayores reservas de litio del mundo, un mineral clave para las baterías de vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos, fundamental para el avance de la IA. Asimismo, la formación Vaca Muerta representa un vasto yacimiento de gas y petróleo no convencional, cuya explotación es vista como vital para la seguridad energética global y para la producción de derivados necesarios en diversas industrias tecnológicas.
Desde la perspectiva estadounidense, la incorporación de Argentina fortalece la estrategia de contención y equilibrio frente a la influencia geopolítica y económica de China, que ha consolidado su control sobre gran parte de la cadena de suministro de minerales críticos a nivel global. El acuerdo busca no solo garantizar el acceso a estos recursos, sino también promover estándares de producción y suministro que se alineen con los intereses de los países participantes.

