Sturzenegger defendió la reforma de la Ley de Sociedades: «Hay que atraer empresas como Apple»
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendió este miércoles en el Senado el proyecto de ley que busca derogar la actual Ley de Sociedades, vigente desde 1972, para reemplazarla por un nuevo régimen que propone menos controles, elimina algunas formas societarias tradicionales y, como novedad central, crea las sociedades automatizadas sin intervención humana directa.
Durante una tensa reunión en la comisión de Legislación General de la Cámara Alta, presidida por la senadora libertaria Nadia Márquez, Sturzenegger enfrentó fuertes cruces de la oposición, que lo interrogó sobre el caso Adorni y la reciente visita del magnate tecnológico Peter Thiel al país. El funcionario explicó que las sociedades automatizadas, ya sean operadas por robots o Inteligencia Artificial, son un subtipo de Sociedad Anónima que mantiene todas las obligaciones y restricciones actuales, pero cuya gestión no recae en seres humanos.
El modelo irlandés y la atracción de inversiones
Sturzenegger destacó especialmente la creación de las sociedades automatizadas descentralizadas (DAO), que operan de forma total o parcialmente autónoma, utilizan tokens y registran sus operaciones en blockchain. Aseguró que la iniciativa busca emular el modelo de Irlanda, país que logró un «despegue celta» al atraer inversión extranjera y fomentar la creación de empresas.
«Apple decidió registrarse en Irlanda, cada Iphone que se vende en el mundo paga un royalty a la empresa irlandesa, van a estar pagando ganancias corporativas si se incorporan en Argentina», afirmó el ministro, explicando que el régimen jurídico propuesto busca generar un «ambiente atractivo» para la radicación de grandes compañías en Argentina.
El funcionario también se refirió al debate con el historiador Yuval Noah Harari, quien en un artículo reciente en Financial Times cuestionó el proyecto y el otorgamiento de personería jurídica a los agentes de IA. «No hay motivo para pensar si la IA es más segura o insegura, cuando confiamos en Google Maps confiamos en la IA, no hay que tenerle miedo», sostuvo Sturzenegger, intentando disipar las preocupaciones.
Sturzenegger llegó a la comisión pasadas las 16, acompañado por el secretario de Transformación del Estado, Maximiliano Fariña; el secretario de Desregulación, Alejandro Cacace; la subsecretaria de Planeamiento Estratégico, Paula Taddei Farfán, y el director de la Inspección General de Justicia (IGJ), Alejandro Ramírez.
Duras críticas de la oposición peronista
La senadora Patricia Bullrich estuvo presente al inicio de la sesión, pero se retiró antes de la intervención de la oposición peronista, representada por los senadores Martín Soria, Fernando Salino, Jorge Capitanich y Alicia Kirchner. Soria fue contundente en su crítica:
«Rompen todo, cerraron 26 mil empresas en poco más de dos años, las familias se endeudan y este proyecto está firmado por Adorni, que tiene vergüenza de venir al Congreso», disparó Soria.
La oposición cuestionó lo que calificó como una «desregulación salvaje» para la creación de sociedades automatizadas operadas por IA. Preguntaron al ministro si se había reunido con el magnate tecnológico y fundador de Palantir, Peter Thiel, a quien describieron como un «personaje opaco y peligroso» tras su paso por Argentina. Además, plantearon dudas sobre la compatibilidad del proyecto con las normas internacionales antilavado reguladas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
La iniciativa oficialista propone que los socios puedan fijar libremente el capital y que la función principal de la norma sea determinar los derechos y obligaciones de los socios. Se eliminan figuras como la sociedad colectiva, la sociedad en comandita simple, la sociedad de capital e industria y la sociedad en comandita por acciones, orientando los controles estatales solo a las sociedades bajo regímenes especiales.
Para la oposición, la nueva normativa presenta «objeciones constitucionales», como la imposibilidad de reparación de daños cometidos por sociedades automatizadas debido a la responsabilidad limitada, la falta de identificación de beneficiarios finales y la posible ausencia de controles. «Tiene que haber responsabilidad legal, beneficiarios identificados, controles trazables, domicilio identificable, responsabilidad solidaria y sometimiento a jurisdicción argentina», sentenció Capitanich.

