Monitor Insumo-Producto: la soja recupera poder de compra para bienes de capital pero pierde contra gasoil y fletes
Mientras la cosecha de soja argentina se encamina a superar los 51 millones de toneladas, los productores se encuentran ante un escenario con luces y sombras. Aunque el grano recuperó capacidad de compra para acceder a maquinaria y vehículos, sigue perdiendo terreno frente a costos esenciales como el gasoil, los fletes y la compra de hacienda para reposición.
Así lo revela el último Monitor Insumo-Producto elaborado por Coninagro, que analiza la relación entre el precio de siete productos agropecuarios —soja, maíz, trigo, leche, yerba mate, ternero y novillito— y una amplia canasta de insumos, bienes de capital y costos productivos. El estudio compara la situación de mayo de 2026 versus mayo de 2025.
El informe mide el poder de compra de cada producción respecto de más de 20 variables que inciden sobre la actividad agropecuaria, desde fertilizantes y herbicidas hasta maquinaria agrícola, transporte, combustible e inversiones inmobiliarias.
Comportamiento dispar para la oleaginosa
En el caso de la soja, el estudio de Coninagro destaca que la campaña 2025/26 concluye con un comportamiento dispar. Por un lado, el productor necesita hoy menos toneladas de grano para invertir en bienes de capital; por otro, requiere una mayor cantidad de soja para afrontar gastos cotidianos vinculados con la producción.
“La soja cierra el ciclo 25/26 con señales mixtas para la oleaginosa. Se observa, por un lado, que la soja ha ganado poder de compra frente a inversiones clave, bienes de capital y maquinaria, pero por otro lado viene cediendo terreno frente a costos operativos de gran peso como el gasoil y los fletes y, por ejemplo, contra la reposición ganadera”, explicó David Miazzo, integrante del equipo económico de Coninagro.
El escenario productivo acompaña, con la Bolsa de Comercio de Buenos Aires proyectando una cosecha nacional de 51,1 millones de toneladas, impulsada por muy buenos rendimientos en las principales regiones productivas del país.
Mejoras en inversiones
El mayor alivio para el productor aparece en el rubro de inversiones. El informe destaca que los bienes de uso y de capital registran las mejoras más importantes de toda la comparación interanual.
- Construcción: Para construir un metro cuadrado hoy se necesitan apenas dos toneladas de soja, una mejora del 12,9% respecto de un año atrás.
- Inmuebles: Se requieren 6,8 toneladas de soja para comprar un metro cuadrado, lo que representa una mejora interanual del 19,4%.
- Camionetas: Comprar una camioneta Hilux 4×4 demanda hoy 115 toneladas de soja, un 16,8% menos que hace un año, ubicándose por debajo de su promedio histórico.
- Tractores: La compra de tractores requiere 430 toneladas de soja, un 18,4% menos que en la campaña pasada.
- Sembradoras: Demandan 338 toneladas de soja, una mejora del 21,3%.
- Cosechadoras: Para adquirir una unidad hacen falta 1283 toneladas de soja, muy por debajo de las 1768 toneladas necesarias hace un año, lo que representa una recuperación del 27,4%.
Costos operativos en alza
Sin embargo, esa mejora en las inversiones contrasta con el deterioro que muestran algunos costos esenciales para la actividad. La relación entre la soja y la reposición ganadera registró uno de los mayores retrocesos del informe.
- Hacienda: Actualmente se necesitan 14,5 kilos de soja para comprar un kilo de ternero, un incremento del 16% frente a la campaña anterior y un valor que se ubica 64,3% por encima del promedio de los últimos cinco años.
- Combustible: Hacen falta 5,1 kilos de soja para comprar un litro de gasoil, un deterioro del 17% respecto del año pasado y del 48% frente al promedio de los últimos cinco años.
- Fletes: Aunque el productor necesita 2% menos soja que hace un año para pagar un flete, todavía requiere un 33% más de grano que el promedio registrado en el último lustro.
Para Coninagro, el relevamiento permite observar que los buenos volúmenes proyectados para la campaña no alcanzan por sí solos para resolver los desafíos económicos que enfrenta la producción.
“Los indicadores del Monitor Insumo-Producto reflejan de manera objetiva que, a pesar de los buenos volúmenes proyectados para esta cosecha, los desafíos de competitividad de las empresas agropecuarias todavía persisten, especialmente con fletes y combustibles cuando los comparamos contra la campaña pasada”, concluyó David Miazzo.

