Corte Suprema: Milei eliminó criterios de género y participación ciudadana para la selección de jueces
El gobierno de Javier Milei modificó el procedimiento para la selección de candidatos a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, eliminando por decreto la recomendación de considerar criterios de diversidad de género, especialidad y procedencia regional. La medida, oficializada a través del Decreto 467/2026, también suprime las instancias de participación ciudadana que permitían a la sociedad civil opinar sobre los postulantes.
Hasta ahora, el proceso de designación de magistrados para el máximo tribunal incluía una serie de pasos que buscaban garantizar una mayor representatividad y transparencia. Entre ellos, se destacaba la sugerencia de incorporar perfiles que reflejaran la diversidad del país, tanto en términos de género como de especialización jurídica y origen geográfico. Estos criterios eran considerados herramientas para enriquecer la perspectiva de la Corte y asegurar una composición más plural.
Impacto en la diversidad judicial
La eliminación de estas recomendaciones genera interrogantes sobre el futuro de la composición de la Corte Suprema, especialmente en lo que respecta a la representación femenina. Las estadísticas actuales revelan que las mujeres constituyen el 57% de las personas que integran el sistema judicial en Argentina, aunque su presencia en los cargos más altos, como la Corte, suele ser minoritaria. La supresión de la recomendación de diversidad de género podría profundizar esta brecha en futuras designaciones.
Asimismo, la derogación de las instancias de participación ciudadana representa un retroceso en los mecanismos de transparencia y control público sobre el proceso de selección de los jueces. Estas instancias permitían que organizaciones de la sociedad civil, académicos y la ciudadanía en general presentaran objeciones o apoyos a los candidatos propuestos, contribuyendo a un debate más abierto y a una mayor legitimidad de las designaciones.
El decreto 467/2026, firmado por el Presidente Javier Milei, entra en vigencia inmediatamente, modificando un sistema que, si bien no era vinculante en todas sus recomendaciones, al menos promovía la consideración de aspectos de diversidad y la apertura a la opinión pública en un tema tan sensible como la conformación del máximo tribunal del país.

