La Argentina Completa: la campaña que transforma figuritas del Mundial en una red solidaria nacional
Lo que comenzó como una simple idea entre chicos con figuritas repetidas y la necesidad de otros que no podían acceder a ellas, se transformó en “La Argentina completa”, una campaña solidaria de alcance nacional. Liderada por Mitch Thibaud, director de Relaciones Institucionales de AFS Programas Interculturales, y Claudio Destéfano, la iniciativa recolecta figuritas del Mundial para armar álbumes completos y donarlos a hogares, hospitales y comedores de todo el país.
Thibaud, quien también participa en la comunidad ristretter –una red de empresarios enfocada en el networking y el impacto social–, explicó el origen de esta movida que ya moviliza a empresas, voluntarios y familias. La campaña busca generar sonrisas en niños que, por diversas circunstancias, no tendrían la oportunidad de completar un álbum.
De una idea escolar a un movimiento nacional
La génesis de “La Argentina completa” se remonta a una observación particular: “Estamos acostumbrados a que todas las campañas solidarias se hagan de padres para chicos. En este caso fue al revés: fueron los chicos los que venían a decirnos a los padres: ‘Papá, me saqué a Messi, es para donarlo’. Entendían que había que dar. Era una campaña de los chicos para los chicos”, relató Thibaud en diálogo con José Del Rio, secretario general de Redacción de LA NACION, durante el Summit de Sustentabilidad.
La experiencia inicial, más modesta y surgida en el contexto del Mundial de Qatar 2022, evidenció el poder de esta acción. “Para uno, por ahí, una figurita es un pedacito de papel que se arruga, se despega, tiene la puntita doblada porque ya la tenés pegada en tu álbum. Pero para el otro, al que le das esa figurita que le falta o que nunca va a tener, es una sonrisa inmensa”, enfatizó Thibaud.
La campaña creció rápidamente, sumando urnas en colegios, empresas y diversos puntos del país. Actualmente, ya superaron las 200 urnas distribuidas en Argentina y Uruguay, gracias al trabajo de voluntarios de AFS y el apoyo de la comunidad ristretter. Un hito importante fue la llegada al Hospital Gutiérrez, facilitada por la conexión de Destéfano con la cooperadora del centro de salud, lo que permitió sortear los complejos protocolos de donación hospitalaria.
La comunidad Ristretter y el rol de la confianza
La comunidad ristretter, que agrupa a aproximadamente 3500 empresarios, fue clave en la expansión y organización de la campaña. Thibaud describió su funcionamiento: “Claudio tiene esa capacidad de transformar lo cotidiano en algo diferente. Nosotros tenemos un sticker en WhatsApp que dice ‘los ristretters jugamos distinto’, entonces el networking tiene un propósito y vamos con eso, le buscamos una causa”.
Esta red se organiza en grupos de WhatsApp temáticos, donde uno de ellos está dedicado exclusivamente a la solidaridad. La confianza se erige como pilar fundamental: “Si no hay confianza, esto no puede avanzar. Si no, uno diría: ‘Che, pero yo dejo la figurita en la urna, ¿y qué certeza tengo de que va a llegar?’”, explicó Thibaud, destacando la credibilidad que la comunidad construyó.
El propósito de “La Argentina completa” es ambicioso: llegar al menos a un hogar o comedor de cada provincia y, además, completar un álbum especial que quedará en custodia en el Museo Malvinas hasta que las islas regresen a soberanía argentina. Inicialmente, la meta era armar 25 álbumes, pero una donación inesperada de 80 álbumes en blanco elevó el desafío, requiriendo ahora completar esa cantidad. La mecánica de intercambio es sencilla: los donantes entregan sus figuritas repetidas a cambio de las que les faltan, y ese «pilón» de repetidas se utiliza para completar otros álbumes. Esto permite que «para llenar las 980 figuritas que tiene este álbum, te sobra un montón», como remarcó Thibaud, incentivando a no tirar las repetidas y donarlas.
El impacto en los chicos donantes
Más allá de la alegría de quienes reciben los álbumes, la campaña también genera un impacto positivo en los chicos que donan. “Todos entienden que esa figurita va a ir para hacer más feliz a otro chico, a un par de ellos”, afirmó Thibaud. Recordó una experiencia personal en el colegio de sus hijos, donde una actividad en inglés logró que los alumnos, asumiendo el rol de directores técnicos, organizaran 130 figuritas en 45 minutos. Lo que se proyectaba como diez álbumes para diez hogares, terminó en la impresionante cifra de 170 álbumes completos.
La campaña es un testimonio del poder de la articulación entre la sociedad civil, el sector corporativo y las instituciones educativas, demostrando que la solidaridad puede surgir de las ideas más simples y alcanzar un impacto transformador a nivel nacional.

