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Récord histórico: Messi se convirtió en el máximo goleador de los Mundiales y clasificó a Argentina

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Lionel Messi volvió a desafiar los límites del tiempo y la competencia al convertirse en el máximo goleador en la historia de los Mundiales. Con un doblete en la victoria de Argentina por 2 a 0 frente a Austria en Dallas, la Pulga alcanzó los 18 tantos en Copas del Mundo, superando la marca del alemán Miroslav Klose y asegurando la clasificación de la Selección a los octavos de final del torneo.

El partido en el Dallas Stadium fue una muestra más del inquebrantable espíritu competitivo del capitán argentino. Tras fallar un penal a los siete minutos del primer tiempo y mostrarse visiblemente frustrado, Messi logró revertir la situación con una rebeldía que asombró a propios y extraños. Se maldijo, miró al techo durante la pausa de hidratación y, con el apoyo incondicional de sus compañeros y la hinchada, transformó la bronca en goles.

Del penal fallado al récord: la mentalidad de Messi

La secuencia inicial del encuentro contra Austria fue atípica para Messi. Errar un penal, algo que le sucedió por séptima vez en 147 ejecuciones en su carrera, lo sacó de eje. La imagen de un Leo enojado, casi como un niño al que le quitan un juguete, contrastaba con la expectativa de un jugador experimentado que lo ha ganado todo. Sin embargo, esa misma frustración fue el motor de su reacción.

El apoyo de los miles de argentinos presentes en el estadio fue clave. El cántico “que de la mano de Leo Messi/toda la vuelta vamos a dar” bajó con fuerza desde las tribunas, reanimando al ’10’. Durante la pausa de hidratación, el defensor Facundo Medina fue el primero en abrazarlo, seguido por Lionel Scaloni, Enzo Fernández y Lautaro Martínez, en un gesto de contención y confianza que marcó el punto de inflexión.

Lo que siguió fue la muestra de su inagotable talento. Un pase atrás de Medina y un gol que rememoró sus mejores épocas en el Camp Nou y el Santiago Bernabéu. Luego, un segundo tanto, producto de un rebote entre varios defensores austríacos, selló su noche histórica y la clasificación de Argentina.

Elogios del mundo y la palabra del capitán

La hazaña de Messi no pasó desapercibida. El mundo del fútbol se rindió a sus pies. El diario austríaco Krone Zeitung se resignó con un “Simplemente no puede evitarlo”, mientras que el español Marca lo calificó de “¡Antológico!”. Desde Italia, Corriere destacó un “doblete histórico”.

“¡Tiene 38 años, Dios mío! A los 38 años yo ya me había retirado hacía cuatro años y pesaba 120 kilos”, lanzó con humor y reverencia el brasileño Ronaldo, autor de 15 goles en Mundiales.

Sus compañeros y cuerpo técnico también se deshicieron en elogios. “20 años siendo el mejor del mundo, el mejor de la historia. Y sigue demostrando, con la edad que tiene, el talento y la magia”, expresó Julián Álvarez. Leandro Paredes agregó: “Nos sigue sorprendiendo en cada entrenamiento, en cada partido. Es un placer. Trataremos de disfrutarlo día a día”. Por su parte, el director técnico Lionel Scaloni, visiblemente emocionado, resumió: “Ya no sé qué decir porque no sé si alcanza con lo que digo”.

El propio Messi, con la humildad que lo caracteriza, analizó el partido: “Estoy muy feliz por el triunfo, fue un partido muy duro y trabajado. La victoria nos da tranquilidad para lo que viene. En el Mundial todos los partidos son muy igualados. Hoy tuve el penal con el que pude haber aumentado, pero si lo convertía quizás no llegaba a los otros dos tampoco”. Reconoció la bronca inicial, pero destacó la capacidad de revertir la situación, dejando en claro que su gen competitivo sigue intacto.

Las víctimas de los 18 goles mundialistas de Messi incluyen a Serbia y Montenegro (2006), Bosnia, Irán, Nigeria -2- (2014), Nigeria (2018), Arabia Saudita, México, Australia, Países Bajos, Croacia, Francia -2- (2022), Argelia -3- y Austria -2- (2026). Un recorrido que lo consagra como el máximo artillero de la historia de los Mundiales y un deportista que, sin lugar a dudas, vence al tiempo.

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