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Martín Tetaz: «El Gobierno está revirtiendo 95 años de sesgo anti-exportador, y ese cambio llegó para quedarse»

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El economista y exdiputado nacional Martín Tetaz, en una entrevista con LA NACION, analizó el panorama económico argentino, destacando un profundo cambio estructural impulsado por el gobierno de Javier Milei. Tetaz, quien recientemente publicó el libro Comprá, campeón. Así funciona la economía, ponderó la reversión de un histórico «sesgo anti-exportador» en Argentina, aunque criticó duramente la política monetaria actual.

Para Tetaz, la economía argentina se explica a través de tres capas interconectadas: un cambio tecnológico global, una transformación estructural profunda en la matriz exportadora del país y una recesión coyuntural generada por la política monetaria.

El fin de un «sesgo anti-exportador» de casi un siglo

El exdiputado enfatizó que el cambio más significativo, y del que menos se habla, es la reversión del «sesgo anti-exportador» que, según su análisis, ha marcado a la economía argentina durante los últimos 95 años. Señaló que Argentina, junto con Rusia e Irán, es uno de los pocos países que aplica retenciones a las exportaciones, y el único que, además, pagaba a los productores un dólar muy por debajo de su valor real.

El Gobierno está revirtiendo 95 años de sesgo anti-exportador. Hay tres países en el mundo que cobran retenciones. La Argentina, Rusia e Irán. Pero nosotros somos el único que además de cobrar retenciones les pagaba a los productores un dólar de 300 cuando valía 1000. Eso es mucho peor que las retenciones, en magnitud mucho más grande.

Tetaz sostuvo que este «cambio es espectacular y llegó para quedarse», argumentando que incluso gobernadores peronistas apoyan iniciativas como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y modificaciones a la Ley de Glaciares. Este giro, afirmó, está impulsando la economía de la cordillera y dejando sin protección a sectores históricamente resguardados como el textil o el ensamblaje en Tierra del Fuego. Considera que Argentina tiene la oportunidad de duplicar sus exportaciones de US$100.000 millones a US$300.000 millones en diez años, lo que sería el motor del crecimiento a largo plazo y evitaría las recurrentes crisis de balanza de pagos.

Críticas a la política monetaria y la importancia del Banco Central

A pesar de su optimismo sobre el cambio estructural, Tetaz identificó la política monetaria como el «talón de Aquiles» del Gobierno. La describió como la «peor de América Latina», sin una dirección clara entre el control de agregados monetarios y la tasa de interés. Observó que, mientras se habla de controlar los agregados, la tasa está «clavada» por un corredor de pases activos que funciona como un techo.

O controlás la tasa o controlás la cantidad de dinero: las dos cosas al mismo tiempo no se puede.

El economista enfatizó la necesidad de una independencia real del Banco Central para garantizar la estabilidad económica y evitar que las políticas monetarias dependan de los vaivenes políticos. Sugirió un modelo donde los diez principales bancos por depósitos nombren a los directores, quienes a su vez elijan al presidente, y este no pueda ser removido por decreto. Si bien admitió que el gobierno actual ha tenido debilidades institucionales, consideró que ha operado con un pragmatismo que lo llevó «al límite que podía llevar» en ese aspecto.

El empleo y la demanda de crédito como termómetro

Respecto al empleo, Tetaz planteó que el modelo tradicional de seguridad social basado en el trabajo asalariado formal está obsoleto. Argumentó que la distinción entre empleo formal, monotributista e informal se está diluyendo y que las nuevas modalidades, como las plataformas, ofrecen ingresos competitivos y flexibilidad. Desestimó las predicciones sobre el «fin del trabajo», señalando que la economía global registra tasas de empleo récord.

Sin embargo, reconoció la recesión actual, que ha provocado la pérdida de 240.000 puestos de trabajo según el INDEC, y estimó que se perderán otros 250.000 en el primer trimestre de 2026, atribuyendo esta caída al «mal manejo de la política monetaria». Para Tetaz, el verdadero indicador de confianza en el Gobierno no son las encuestas, sino la demanda de crédito privado. Si esta se recupera, vaticinó que Milei ganaría en primera vuelta en 2027.

Finalmente, Tetaz descartó la posibilidad de una «tercera vía» política en 2027, argumentando que la demanda social actual se centra en resolver la inflación y que los partidos tradicionales no han presentado propuestas contundentes. Si bien la pobreza podría haber disminuido por el impacto de programas como la AUH, advirtió que el 70% de la población, desde el umbral de pobreza hacia arriba, «es cada vez menos afluente».

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