Interna K: Máximo Kirchner apuntó a Kicillof y lanzó chicanas a los «consultores»
Máximo Kirchner encabezó un acto en Parque Lezama en respaldo a Cristina Kirchner, que se convirtió en un referéndum sobre la postura de la interna kirchnerista respecto a la prisión domiciliaria de la expresidenta en la causa Vialidad. El líder de La Cámpora fue el único orador de la jornada, donde reiteró la premisa de “Cristina Libre” con vistas al 2027 y lanzó duras críticas a los dirigentes que no se pronuncian explícitamente en esa dirección, a quienes calificó como “exmilitantes devenidos en consultores”.
El encuentro, teñido de estética “ricotera”, no contó con la presencia de Axel Kicillof, y entre la militancia se escucharon cánticos en contra del gobernador bonaerense, reflejando la creciente tensión interna. Máximo Kirchner fue explícito en su mensaje: “Muchas veces hemos visto y escuchado que algunos integrantes de nuestro propio partido buscan negar la figura de Cristina, transformándose en consultores y olvidándose de ser militantes; sería bueno que sepan que pedir la libertad de Cristina no es un capricho, sino que lo reclamamos porque es inocente”.
El hijo de la expresidenta reforzó su embestida contra los “exmilitantes devenidos en consultores, que no pueden mantener ni una unidad básica, que no organizan ni una jornada solidaria para paliar el sufrimiento de la gente, que no marchan y que callan”.
La tribuna de dirigentes y las ausencias
Arriba del escenario, detrás de un atril ploteado con la frase “Por Argentina, por Cristina”, se montaron dos gradas repletas de dirigentes, legisladores e intendentes. Entre ellos se destacaron senadores nacionales como Eduardo “Wado” de Pedro, Juliana Di Tullio, Mariano Recalde y Jorge Capitanich; y diputados nacionales como Paula Penacca, Vanesa Siley, Raquel “Kelly” Olmos, Mario “Paco” Manrique, María Teresa García, Juan Grabois, Agustina Propato, Eduardo Valdés y Jorge Taiana. También estuvieron legisladores bonaerenses como Mayra Mendoza, Facundo Tignanelli y Sergio Berni, entre otros.
La lista de presentes se completó con exfuncionarios kirchneristas como Oscar Parrilli, Amado Boudou, Juan Manuel Abal Medina, Guillermo Moreno y Martín Sabbatella, y los intendentes Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). Estos últimos cuatro son conocidos por integrar el llamado “grupo AFA” por su cercanía con Claudio “Chiqui” Tapia. “Ellos juegan en varias ligas a la vez”, aclaró una voz justicialista sobre sus movimientos políticos.
Máximo Kirchner describió la convocatoria como una “enorme asamblea popular para reflexionar”, donde criticó duramente al gobierno de Javier Milei y calificó la situación penal de su madre como una causa central para la identidad política del peronismo que aspire a disputarle el poder al oficialismo en 2027.
La conducción de Cristina y el rol de Kicillof
La posición de Máximo Kirchner sobre la centralidad de Cristina Kirchner es un punto de discordia con los sectores que hoy impulsan el liderazgo y la proyección presidencial del gobernador Axel Kicillof, sumado a los matices que estos exponen al pronunciarse sobre un eventual indulto. “Está muy claro quién tiene que ser la conductora de este proceso político. Muchas veces pusieron en duda la conducción (de Cristina) ni bien la metieron presa, pero cuando estaba libre nadie asomaba la cabeza”, lanzó en su alocución. En ese instante, la militancia entonó el hit de La Cámpora contra el kicillofismo: “Cristina es la conducción, vamos a ver si lo entienden” y “si querés otra canción; vení, te presto la mía”.
El encuentro se produjo en medio de una escalada de la interna entre la facción “dura” del kirchnerismo, representada por Cristina y La Cámpora, y la “transigente” de Kicillof. Los ánimos se caldearon en los últimos días luego de que la legisladora porteña Berenice Iañez, militante del MDF del gobernador bonaerense, pidiera que la expresidenta dejara de “hinchar las bolas” con sus condicionamientos a Kicillof.
El único nombre propio del peronismo contra el que Máximo Kirchner apuntó explícitamente y que utilizó como ejemplo para enviar su ultimátum fue el de Raúl Jalil, gobernador de Catamarca y socio estratégico del gobierno de Milei. “Si alguno piensa que esa mujer que le dio ocho años a la Argentina resta votos, que diga si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y petroleras en el Congreso, si vamos a juntarlos con gobernadores del peronismo como Jalil de Catamarca, que le dio quórum (al oficialismo) para la reforma laboral”, arremetió.
El mensaje económico y la “candidata por default”
En otro pasaje de su discurso, Máximo Kirchner abordó la situación económica y el Fondo Monetario Internacional. “La primera condición sine qua non es decir de dónde van a salir los recursos, y la verdad que muchos dirigentes hasta esa coma llegan, porque tienen miedo de decir lo que hay que hacer. No hay manera de vivir mejor si la deuda no es reestructurada. Fue por eso que muchos peronistas, años atrás, cuando nos pusieron el acuerdo con el FMI dijimos que no. No fue un capricho; había costado mucho recuperar el gobierno en 2019, pero a muchos el poder les vino de arriba”, disparó.
Al finalizar su alocución, Máximo Kirchner llamó a cerrar la jornada “en San José 1111”, la residencia de Cristina Kirchner, y concluyó con una frase que resonó como una clara crítica a las aspiraciones de Kicillof: “Queremos tener una candidata y no un candidato por default”.

