Casa Rosada consulta a Cancillería cómo nombrar cónsules sin pasar por el Congreso
La Casa Rosada ha intensificado sus consultas en la Cancillería para explorar la viabilidad de nombrar cónsules o representantes comerciales en el exterior sin requerir el acuerdo del Senado. Esta movida se produce en un contexto de creciente presión sobre Manuel Adorni, jefe de Gabinete, quien enfrenta investigaciones judiciales por un presunto enriquecimiento patrimonial injustificado.
Fuentes de alto nivel indicaron que el Poder Ejecutivo solicitó información detallada sobre la normativa que rige estas designaciones, con especial interés en plazas como Miami y Barcelona. Estas ciudades son consideradas destinos atractivos para funcionarios con conocimientos básicos, dado que, si bien manejan un gran volumen de trabajo consular y turístico, la carga operativa recae mayormente en el personal diplomático de carrera.
Antecedentes de designaciones por decreto
Las consultas no son aisladas; en las últimas semanas, a medida que la situación de Adorni se complicaba, funcionarios del área política buscaron antecedentes de designaciones de cónsules políticos y representantes argentinos en el exterior nombrados directamente por decreto presidencial. Estos cargos ofrecen sueldos que promedian los 15.000 dólares, aunque sin beneficios adicionales como casa o chofer pagos.
Entre los casos analizados se encuentra el nombramiento del fallecido excanciller Héctor Timerman como Cónsul General de Nueva York, oficializado por el Decreto 866/2004 del entonces presidente Néstor Kirchner. Timerman ocupó este puesto hasta diciembre de 2007, antes de ser designado Embajador en Estados Unidos, cargo que sí requirió confirmación del Senado.
Otros ejemplos incluyen a Miguel Talento en el consulado de Miami, Ricardo «Conde» Ramos en Asunción, y Darío Lopérfido como “Representante Especial para la Cultura Argentina”, este último a través de una vacante de la SIDE. Más recientemente, Sabino Vaca Narvaja fue Representante Comercial Especial en China antes de ser embajador, y Alejandro Nimo, ex massista y ahora cercano al oficialismo, fue nombrado Representante Comercial y cónsul consejero en España, también por decreto. El exsecretario de Comercio Guillermo Moreno también se desempeñó como agregado económico y comercial en la Embajada Argentina en Italia, designado por decreto presidencial.
El marco legal y la práctica política
Estas experiencias históricas podrían servir como respaldo jurídico y político en caso de que el Gobierno opte por ofrecer una «salida diplomática» a Adorni. Tradicionalmente, el gremio diplomático solía manifestar reparos ante este tipo de designaciones, que se apartan de la carrera diplomática. Sin embargo, con la llegada del gobierno de Javier Milei, esa resistencia parece haberse atenuado.
Los reparos legales tienen su origen en la Ley 20.957, que organiza el funcionamiento del Servicio Exterior de la Nación, sancionada durante la presidencia de Isabel Perón. Esta ley establece que los funcionarios del servicio exterior deben ser de carrera, permitiendo excepciones para embajadores políticos (Artículo 5) en razón de «cualidades especiales». Un decreto posterior, de la época de Carlos Menem y Guido Di Tella, limitó el número de embajadores políticos a un máximo de 25. En el caso de los cónsules, una interpretación estricta de la ley sugeriría que no podrían ser políticos, aunque la práctica ha demostrado lo contrario en numerosas ocasiones.

