Mercado de capitales: Argentina, a la espera de una posible vuelta al radar de fondos internacionales
El mercado financiero local se mantiene expectante ante la inminente publicación del Annual Market Classification Review 2026 de MSCI, la firma que elabora los principales índices bursátiles globales. La expectativa central es que Argentina abandone la categoría standalone (estado único) y recupere un lugar más favorable, lo que podría atraer entre US$2300 millones y US$4500 millones al mercado de capitales local, según estimaciones de bancos de inversión. Sin embargo, economistas y analistas advierten sobre obstáculos persistentes, como el cepo cambiario, lo que proyecta una recalificación efectiva no antes de 2028.
El índice MSCI (Morgan Stanley Capital International) es una referencia crucial para millones de inversores al momento de estructurar sus carteras de acciones. Clasifica a los países en cuatro categorías —desarrollados, emergentes, de frontera y standalone— en función de su nivel de desarrollo y riesgo. Un mayor riesgo asignado reduce el volumen de fondos globales habilitados para invertir en ese mercado. Argentina fue degradada a la categoría standalone en 2021, en un contexto de estrictos controles cambiarios y un deterioro en la relación con grandes fondos de inversión.
“La expectativa recae en que la Argentina sea incluida en la watchlist (observación) del organismo para una eventual reclasificación a mercados emergentes o, al menos, ser promovida de standalone a economía de frontera. No obstante, es apropiado ajustar expectativas en torno a este tema, dado que MSCI suele ser meticuloso en evaluar no solo los cambios normativos —especialmente en materia de movilidad de capitales—, sino también su irreversibilidad, donde la experiencia de 2018 y 2019 aún pesa en la memoria de la institución», advirtió Parakeet Capital.
A diferencia de las calificadoras de riesgo, la decisión final de MSCI se basa en el voto de grandes fondos de inversión. Estos fondos se apoyan en informes técnicos de la firma, pero también ponderan su experiencia operativa y el trato que reciben en cada país. Mayormente, se trata de fondos de pensión, no especulativos.
Fechas clave y el peso del antecedente
Hoy se publica el Market Accessibility Review y el 23 de junio se espera el Market Classification Review, donde se lanzaría formalmente la consulta para la reclasificación. El proceso estándar de MSCI dura entre 12 y 18 meses, lo que sugiere que la inclusión efectiva se daría a principios de 2028. Un escenario de riesgo, según el mercado, sería que Argentina sea reclasificada como frontera en lugar de emergente, lo que generaría una reacción negativa.
El antecedente de 2018 y 2019 es fundamental. En 2018, Argentina ascendió de mercado de frontera a emergente, un proceso impulsado por el entonces ministro de Finanzas Luis Caputo y el actual canciller Pablo Quirno. Sin embargo, la crisis cambiaria y la reimplantación de controles en 2019 llevaron a una nueva degradación, que culminó en la categoría standalone en 2021. Esta historia pesa en la evaluación de MSCI, que no solo mide los cambios normativos actuales, sino también la consistencia de las reformas a lo largo del tiempo.
Actualmente, Argentina comparte la categoría standalone con un grupo reducido de países como Trinidad y Tobago, Jamaica, Panamá, Nigeria, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Malta, Ucrania, Botsuana y Zimbabue. Sus vecinos Brasil, Chile, Colombia y Perú, en cambio, se encuentran dos escalones más arriba, en la categoría de emergentes.
Obstáculos pendientes y el flujo de inversiones
Bajo la gestión de Javier Milei, se levantaron parte de los controles cambiarios y se permitió a las compañías internacionales distribuir dividendos a partir de 2025. No obstante, persisten restricciones para el giro de utilidades de años anteriores y la llamada “restricción cruzada”, que impide operar simultáneamente en el mercado oficial y en el financiero por un período determinado. Para que MSCI avance con una mejora de categoría, estos obstáculos deberían despejarse.
Una reclasificación exitosa, que podría materializarse entre 2027 y 2028, habilitaría el ingreso de al menos US$2300 millones, según JP Morgan, o hasta US$4500 millones, según Morgan Stanley. Este flujo provendría tanto de fondos pasivos que replican el índice como de fondos activos que buscarían alinearse con la nueva categoría. Entre las firmas argentinas que se perfilan como candidatas para integrar el índice figuran YPF, Vista, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Pampa Energía, TGS, Central Puerto y BBVA Argentina. Morgan Stanley estima que los papeles con mayor peso serían YPF (32,7%), Galicia (19,5%), Vista Energy (19,1%), Banco Macro (11,8%), Pampa (10,1%) y TGS (6,8%).
Norberto Sosa, economista y director de Invertir en Bolsa (IEB), señaló: “A nivel general, siempre se consideran criterios vinculados al país y luego aspectos cualitativos y cuantitativos de las empresas. La realidad es que la Argentina no liberó completamente el cepo. Si bien a partir del ejercicio 2025 las compañías internacionales podrán distribuir dividendos, todavía hay restricciones para las locales y sigue vigente la restricción cruzada”. La inclusión en la lista de observación dependerá de la sostenibilidad de las reformas económicas y la evolución del escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027-2028.

