Sociedad

Crimen en Wilde: perpetua para dos jóvenes por el asesinato de un electricista engañado por Marketplace

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Dos jóvenes fueron condenados a prisión perpetua por el brutal crimen de Adrián Pablo Carrea, un electricista de 55 años que fue asesinado en enero de 2024 en Wilde. La víctima había sido engañada a través de una publicación falsa en la plataforma Marketplace de Facebook, un modus operandi cada vez más frecuente entre delincuentes. El fallo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 de Avellaneda recayó sobre Ramiro Vivero (22) y Michele Suárez (21), mientras que un tercer acusado, Ángel Tello (23), fue absuelto.

Los jueces consideraron a Vivero y Suárez coautores del delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego y por ser cometido en poblado y en banda, en concurso real con homicidio criminis causae. Esta figura agrava la pena al establecer que el asesinato fue perpetrado para ocultar otro delito, en este caso, el robo.

La emboscada fatal y el proceso judicial

El trágico suceso ocurrió cuando Carrea, acompañado por su hijo Julián, se dirigió a un encuentro para concretar la supuesta compra de una motocicleta que había visto publicada en Marketplace. Según el relato de la familia, el diálogo con los presuntos vendedores se extendió por varias semanas, lo que sugiere una planificación meticulosa por parte de los delincuentes para generar confianza en la víctima.

Padre e hijo llegaron en una camioneta al punto de encuentro, donde fueron emboscados por tres delincuentes. En medio del asalto, los ladrones robaron 3.000 dólares y atacaron a Carrea, quien recibió dos balazos: uno en el pecho y otro en la pierna derecha. La víctima, que tenía cinco hijos y una nieta de 4 años –quien también fue testigo del crimen junto a otra hija de 6–, fue trasladado de urgencia al hospital Mi Pueblo de Florencio Varela, pero falleció poco después mientras era intervenido quirúrgicamente.

La investigación, a cargo del fiscal de Avellaneda Elbio Laborde, permitió identificar y detener a los sospechosos. Los allanamientos, realizados por la DDI de Avellaneda-Lanús en domicilios de la zona sur del conurbano, culminaron con el secuestro de un revólver calibre .22 corto, una pistola 9 milímetros, una gorra con manchas de sangre, cinco celulares y documentación de interés para la causa, elementos clave que fueron presentados como prueba durante el juicio.

La condena de Vivero y Suárez busca traer justicia a la familia de Carrea, quien además de su oficio como electricista, era propietario de un almacén en Longchamps. El caso pone de relieve los peligros de las transacciones con desconocidos a través de plataformas online, donde las publicaciones falsas y las emboscadas se han convertido en una modalidad delictiva lamentablemente extendida.

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