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Carahuasi: dos hermanas abren al turismo la estancia familiar en un rincón secreto de Córdoba

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En un punto casi inhallable del mapa cordobés, resguardado por el río El Durazno al este y las sierras al oeste, se erige Carahuasi Nature Retreat & Lodge. Esta estancia de 500 hectáreas, ubicada a cinco kilómetros de Lutti y a tres horas de la capital provincial, se extiende por el suroeste del Valle de Calamuchita, en el límite con Traslasierra. Lo que comenzó como un sueño familiar de los padres, Julie y Eduardo Gowland, hoy se abre al turismo de la mano de sus hijas, Elisa y Magdalena, quienes buscan replicar las experiencias de su infancia para los viajeros.

La historia de Carahuasi se remonta a la búsqueda de Julie y Eduardo de un lugar propio para compartir en familia. Influenciados por sus veraneos en Ascochinga y la vida de campo que los cautivó en una estancia que perteneció a Dulce Liberal Martínez de Hoz, decidieron encontrar su propio paraíso. En 2001, tras una serie de curiosos impedimentos que les impidieron visitar otras propiedades, regresaron a la primera estancia que les había impactado: Carahuasi. La compraron con la condición de que tuviera río.

La construcción de un refugio en la naturaleza

La construcción de la casa fue una verdadera odisea. Antes de iniciar su propio hogar, Eduardo Gowland priorizó acondicionar la precaria vivienda de don Gómez, el puestero del campo. “Vivimos un tiempo largo en carpa mientras terminaban esa obra para luego comenzar nuestra casa”, recuerda Magdalena. Los materiales llegaban por una estrecha huella de tierra, y cada fin de semana, los Gowland transportaban insumos desde Buenos Aires en su camioneta.

El casco de la estancia se integra armónicamente con el paisaje serrano. Sus grandes ventanales ofrecen vistas panorámicas y sus paredes están revestidas en piedra laja de una cantera cercana, siguiendo el estilo de las antiguas pircas de la zona. Esta técnica no solo aporta una estética rústica, sino que también funciona como aislante térmico. El interior, diseñado por Julie, combina objetos de sus viajes con elementos aportados por amigos, creando un ambiente cuidado con toques de color de ponchos y textiles. Un gran hogar a leña preside el living, invitando a la congregación en los días fríos.

La casa principal cuenta con un gran cuarto con living y biblioteca, y en otra ala, se construyeron cuatro suites que pueden unirse de a dos, pensadas para estadías familiares. Hacia el lado opuesto de las sierras, una galería con jazmines da a un jardín, producto del esfuerzo de los padres Gowland. Una torre de piedra esconde el tanque de agua y los follajes anaranjados de las rustifinas añaden color en otoño.

Experiencias y gastronomía en el corazón de Córdoba

Elisa y Magdalena son las anfitrionas de Carahuasi Nature Retreat & Lodge. Aunque residen en La Pampa y Buenos Aires, respectivamente, viajan para recibir a cada huésped, considerando su presencia parte esencial de la experiencia. Su propuesta busca replicar las vivencias de su infancia: cabalgatas y trekkings que culminan con almuerzos o meriendas en sitios aislados de gran belleza paisajística, donde ellas organizan delicias dulces y saladas.

La propiedad original se ha expandido con dos fracciones adicionales adquiridas por familiares y amigos, llegando incluso hasta Pueblo Escondido, un antiguo emprendimiento minero de principios del siglo XX en las Sierras de Los Comechingones. De hecho, parte de las instalaciones del pueblo minero se encuentran dentro del territorio de Carahuasi, y una de las cabalgatas propuestas lleva a la antigua mina de tungsteno, activa hasta 1969.

Durante una estadía marcada por un temporal que sumergió el campo en una persistente llovizna y niebla, las hermanas guiaron cabalgatas que revelaron el encanto particular del lugar. Un paseo llevó a Paso Malo, a través de quebradas y pastizales, hasta un lago artificial creado por un poblador local. Allí, un quincho construido por los Gowland es el escenario para almuerzos, aunque en esta ocasión, el frío invitó a regresar a la casa para disfrutar de la gastronomía.

La propuesta culinaria, diseñada por Eduardo Gowland –escribano de profesión, pero cocinero por pasión–, es ejecutada por Magdalena y Elisa. Un ejemplo es el shepherd’s pie, elaborado con carne de cordero black face criado en la propia estancia. La ensalada de zanahoria, naranja, palmitos y choclos con dressing de mostaza, aceite de oliva y vinagre, y el timbal de cuscús, anteceden al plato principal. Para el postre, los higos vendome en almíbar con crema de sabayón helada son el broche de oro.

Las ruinas de piedra de un puesto antiquísimo, cubiertas por capas de lluvia, invitan a imaginar historias lejanas, mientras un delgado rayo de luz en la cima de las Sierras Grandes anuncia un cambio de tiempo. Carahuasi Nature Retreat & Lodge ofrece una experiencia que fusiona aventura, relax y una atención esmerada, con tarifas de u$s 500 por persona por noche con pensión completa y excursiones diarias, con un mínimo de tres noches (o dos para grupos mayores a dos personas).

Carahuasi Nature Retreat & Lodge
+(11) 2159-6519
IG: @carahuasi.lodge
A 5 km de Lutti.
u$s 500 por persona por noche con pensión completa y excursiones diarias. Mínimo tres noches (grupos mayores a dos personas pueden ser dos noches).

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