Indigencia y pobreza: la Canasta Básica Alimentaria se aceleró en mayo y superó los $680.000
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca la línea de indigencia, mostró una preocupante aceleración en mayo, registrando su mayor incremento de los últimos tres meses. A pesar de que la inflación general se desaceleró al 2,1% en el mismo período, el costo de los alimentos esenciales creció de manera más pronunciada, impactando directamente en los hogares argentinos.
Según los datos difundidos por el INDEC, una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos menores— requirió un ingreso de $681.246,09 para no caer por debajo de la línea de indigencia. Este valor refleja el costo mínimo necesario para cubrir las necesidades alimentarias básicas y esenciales.
El umbral de la pobreza: casi $1.500.000
La situación se agrava al considerar la Canasta Básica Total (CBT), que además de los alimentos, incluye servicios y otros bienes no alimentarios fundamentales. Para no ser considerada pobre, la misma familia tipo necesitó un ingreso de $1.498.741,40 en mayo. Esto subraya la creciente dificultad que enfrentan los hogares para alcanzar un nivel de vida digno, incluso con la desaceleración de la inflación general.
La aceleración de la CBA contrasta con la moderación del índice de precios al consumidor (IPC) general y pone de manifiesto una dinámica particular en el sector alimentario. Este fenómeno puede atribuirse a diversos factores, como estacionalidad de productos, movimientos específicos en precios de materias primas o ajustes en la cadena de valor.
Los datos del INDEC son cruciales para comprender la evolución de la situación socioeconómica del país y para el diseño de políticas públicas orientadas a mitigar el impacto de la inflación en los sectores más vulnerables de la población.

