Economía

Boom del girasol: exportaciones récord del 159,5% y nuevas inversiones millonarias

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El sector girasolero argentino atraviesa un momento de expansión sin precedentes, consolidándose como uno de los motores más dinámicos de la agroindustria nacional. Las exportaciones de este complejo crecieron un impresionante 159,5% en el primer cuatrimestre del año, alcanzando los US$1327,6 millones, una cifra récord.

Este panorama surge de un informe de coyuntura elaborado por el economista Jorge Ingaramo y difundido por la Asociación Argentina de Girasol (Asagir). El reporte destaca no solo el aumento de las ventas al exterior, sino también niveles históricos de molienda, significativas inversiones en nuevas plantas industriales y una demanda internacional que se mantiene firme, a pesar de la vigencia de los derechos de exportación para la semilla y el aceite crudo.

Según datos del Indec, citados por el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), los US$1327,6 millones exportados por el complejo girasolero entre enero y abril representan el 7,9% de todas las exportaciones agroindustriales argentinas en ese período. Este crecimiento exponencial subraya la confianza del sector industrial en su potencial, con importantes planes de expansión en marcha.

Récord de molienda e industrialización

El crecimiento de las exportaciones se vio reflejado en una intensa actividad industrial. En marzo se registró un récord histórico de molienda mensual de girasol, con 565.000 toneladas procesadas. En el primer cuatrimestre, el crushing acumuló 1,774 millones de toneladas, lo que significa un incremento del 39% en comparación con el mismo período del año anterior.

La mayor industrialización también impulsó las compras de materia prima. La Secretaría de Agricultura informó que las adquisiciones de girasol para la campaña 2024/25 alcanzaron los 3,94 millones de toneladas, un 38% más que en el ciclo previo. Para la campaña 2025/26, las compras ya suman 4,17 millones de toneladas, un 47,5% más interanual.

Inversiones millonarias y perspectivas futuras

Las inversiones son otro indicador clave del buen momento que atraviesa la cadena. Este año, Molinos Agro puso en marcha la ampliación de su planta en San Lorenzo, Santa Fe, con una inversión de US$12 millones que elevó su capacidad de molienda a 500.000 toneladas anuales.

A esta iniciativa se suma el reciente anuncio de Louis Dreyfus Company (LDC), que invertirá US$400 millones para construir una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca. Esta infraestructura tendrá capacidad para procesar 4000 toneladas diarias y estará integrada a su logística portuaria, representando uno de los desembolsos más importantes en la agroindustria argentina en el último tiempo.

“Estas apuestas productivas demuestran el compromiso del empresariado”, sostuvo Asagir, destacando que estas inversiones se concretan a pesar de los derechos de exportación del 4,5% que aún rigen para la semilla y el aceite de girasol.

Las perspectivas para la próxima campaña también son optimistas. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) proyecta que la producción argentina de girasol crecerá un 8,1% en el ciclo 2026/27, alcanzando los 8 millones de toneladas, frente a los 7,4 millones estimados para la campaña actual.

A nivel global, el USDA pronostica una cosecha récord de 62,06 millones de toneladas y un aumento del 11,2% en el procesamiento mundial. Aunque la participación argentina en el comercio mundial de aceite podría retroceder levemente del 14,3% al 13,1% debido al crecimiento de competidores en el hemisferio norte, las estimaciones para las exportaciones argentinas de aceite se elevan a 1,925 millones de toneladas para 2025/26 y 2,05 millones para el ciclo siguiente.

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