Indio Solari y Skay Beilinson: la noche que definió el final de Los Redondos
La historia de la separación de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una de las bandas más influyentes del rock argentino, siempre estuvo envuelta en misterio y versiones cruzadas. Sin embargo, un nuevo libro arroja luz sobre un encuentro clave que, sin saberlo sus protagonistas en ese momento, marcaría el principio del fin: la última entrevista que el Indio Solari, Skay Beilinson y la Negra Poli concedieron como grupo en octubre de 2001.
El 30 de octubre de 2001, los periodistas Humphrey Inzillo, Martín Correa y Pablo Marchetti se reunieron con los músicos en el Bar Onduras de Palermo Viejo para una charla que se extendió por más de siete horas, con la mitad de ese tiempo registrado. Aquel encuentro, ahora reconstruido en el libro La última noche de Patricio Rey (Gourmet Musical), ofrece una ventana íntima a los últimos momentos de la banda antes de su disolución.
Una velada de conversación y presagios
La entrevista, originalmente para la revista La García, abordó temas variados: música, la convulsa situación política y social de Argentina en el cambio de milenio, fútbol y el impacto de la popularidad. Tras apagar el grabador, la conversación continuó de manera más informal, con Solari, Skay y Poli poniéndose al día y compartiendo anécdotas personales. Inzillo rememora:
“Habíamos estado conversando, comiendo y bebiendo más de siete horas en un bar. Cuando apagamos el grabador, fuimos testigos de una charla entre ellos donde se pusieron al día en algunas cuestiones, como una salida nocturna que Poli y Skay habían hecho en el barrio porteño de La Boca, con una barra de amigos, emulando la bohemia de otros tiempos. Antes que periodistas, éramos fans de los Redondos. Y haber compartido eso con ellos era, y lo sigue siendo, algo histórico, emotivo y extraordinario”.
Marchetti, por su parte, aún se sorprende por la informalidad del encuentro: “Nada me sigue sorprendiendo tanto como el escenario: habernos encontrado y charlado con ellos unas siete horas en un lugar público. Todavía no entiendo cómo pasó”. En ese entonces, el Indio Solari solía citar a los periodistas en puntos específicos, desde donde un chofer los trasladaba a un “búnker” secreto para las entrevistas.
La imagen final de la noche, con el Indio abrazando a Poli y Skay mientras caminaban por la calle Godoy Cruz, quedó grabada en la memoria de los periodistas y fue inmortalizada por el artista Alfonso Barbieri en la portada del libro. Sin embargo, en ese momento, nadie presagiaba que esa sería la última imagen pública de los tres como Patricio Rey.
Divergencias y el anuncio del fin
Durante la entrevista, ya se percibían algunas divergencias, no solo artísticas sino también ideológicas, al hablar de Cuba o la situación global. El Indio Solari mencionó haber llevado seis nuevas canciones a Skay, destinadas a un futuro disco que nunca vería la luz. Días después de la velada, Poli confirmó a Inzillo la suspensión de un show previsto en Santa Fe, argumentando que “Patricio Rey cree que no es el momento, que no hay ánimo para fiestas”, una decisión que cobraba sentido ante la inminente crisis de 2001 en el país.
Años más tarde, las declaraciones de los propios músicos confirmaron que aquella noche de octubre había sido la definitiva. En 2002, Skay Beilinson lanzó su primer disco solista, A través del Mar de los Sargazos, y anunció un “año sabático” de los Redondos. Explicó a Inzillo en una entrevista para Rolling Stone: “Con el Indio pensamos diferente en muchos aspectos y tenemos actitudes diferentes ante la vida. Pero lo único real es lo que sentimos: vamos a parar por un tiempo y ver qué pasa. No terminamos peleados, no nos agarramos a trompadas, no nos odiamos. Hay un enorme cariño entre nosotros. Solo que estamos necesitando un poco de aire”.
En 2004, Indio Solari inició su carrera con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. En el Anuario de Rolling Stone de ese año, no descartó un eventual regreso de Patricio Rey, pero reconoció la magnitud de la ruptura: “Todo pasó así: en un momento estábamos hablando de cómo íbamos a tocar en Santa Fe, y una hora después yo me estaba subiendo a mi coche sabiendo que no pasaba más nada”.
El cruce por el material audiovisual
Los verdaderos motivos de la separación, sin embargo, se hicieron públicos el 14 de agosto de 2009, cuando un cruce de declaraciones entre Skay y el Indio reveló un conflicto de mayor voltaje. Skay afirmó en una entrevista con LA NACION que “todo se terminó cuando nos dimos cuenta de que uno de nosotros se quería apropiar de ese proyecto tan hermoso que fue Patricio Rey”.
Esa misma mañana, Solari respondió mediante un mail a Rolling Stone, Redonditosdeabajo.com.ar y LA NACION, desmintiendo las “diferencias artísticas” como causa principal y apuntando a “sucesos desgraciadamente, bastante más materiales”. Su reclamo se centraba en obtener copias de los soportes de grabación de audio y video de los shows más importantes de Los Redondos, como los de Huracán, Racing y River, material que, según él, estaba bajo custodia de Poli y Skay. En ese momento, Poli había declarado que los DVD eran un tema pendiente: “Es cuestión de tiempo, de limar asperezas. Tenemos que estar de acuerdo en qué vamos a hacer con eso, tiene que ser una decisión de todos. Porque eso pertenece a todos”.
La “última noche” a la que Solari se refería en ese cruce mediático era precisamente la del 30 de octubre de 2001, la velada que los periodistas Inzillo, Correa y Marchetti reconstruyen en su libro, desvelando la intimidad de un encuentro que, sin proponérselo, se convirtió en el epílogo de una era legendaria del rock argentino.

