Pliegos judiciales: Santiago Caputo quiso vetar a una candidata, pero Karina Milei la avaló
El tratamiento de acuerdos judiciales en el Senado volvió a poner de manifiesto las tensiones internas del Gobierno. La controversia central giró en torno a la postulación de Yamile Susana Bernan para la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, cuyo pliego había sido enviado por el presidente Javier Milei y contaba con despacho favorable.
La situación escaló cuando Santiago Caputo intentó bloquear la designación de Bernan, pero su tratamiento fue finalmente avalado por Karina Milei. Esta pulseada interna derivó en una decisión de último momento: incluir en el temario la totalidad de los pliegos con dictamen, lo que desató un fuerte conflicto en el ámbito parlamentario.
Bernan es la esposa de Diego Guerendiain, exjefe de Gabinete del exministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona. Esta conexión sería el origen de la objeción, ya que Guerendiain está enfrentado con Sebastián Amerio, actual Procurador del Tesoro y uno de los funcionarios más cercanos a Santiago Caputo.
La escalada del conflicto y la intervención de Karina Milei
El conflicto se hizo evidente durante la madrugada, cuando sectores del oficialismo intentaron modificar la nómina de candidatos a votar. Inicialmente, en la reunión de Labor Parlamentaria, los jefes de bloque habían acordado tratar alrededor de 50 pliegos, sin un detalle completo de los nombres. La falta de precisión, según fuentes parlamentarias, se debía a la ausencia de unificación de criterios dentro del oficialismo sobre qué nominaciones impulsar.
La disputa se expuso horas después, cuando el listado previsto se amplió abruptamente: primero de 50 a 53 candidatos y, apenas media hora antes del inicio de la sesión, a 73 pliegos. Tanto fuentes oficialistas como opositoras atribuyeron este desorden a la interna libertaria.
De acuerdo con estas versiones, Amerio y Caputo promovían excluir a Bernan por sus vínculos con el entorno de Cúneo Libarona. En las conversaciones, también apareció el nombre de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, otro actor indirectamente alcanzado por las tensiones entre distintos sectores del oficialismo debido a los intentos fallidos de designar a Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla en la Corte.
La maniobra para vetar selectivamente a Bernan fue finalmente desactivada por Karina Milei y su entorno. Para evitar más discusiones y cierres en falso, se resolvió incorporar al temario todos los pliegos que ya habían obtenido dictamen en la Comisión de Acuerdos.
Cruces en el recinto y la postura de Villarruel
La decisión de ampliar el temario provocó una fuerte reacción en el recinto. La senadora peronista Juliana Di Tullio protestó:
“¿Qué está pasando, presidente? Los acuerdos de Labor Parlamentaria se cumplen. Si no, ¿para qué carajo hacemos Labor Parlamentaria?”
y acusó al oficialismo de incurrir en una “traición parlamentaria”. En la misma línea, el jefe del interbloque peronista, José Mayans, reclamó respetar lo acordado previamente.
La propia vicepresidenta Victoria Villarruel tomó distancia del episodio y responsabilizó a la conducción libertaria en el Senado. Al ser consultada sobre los cambios, respondió:
“Habría que preguntarle a Bullrich. Nos somete a esta situación. Pasamos de 50 a 53 y después a 73 pliegos. No es serio. No estamos juntando caramelos en un kiosco”
.
Más tarde, en un intercambio con Mayans, Villarruel insistió: “En efecto se habían hablado 50 pliegos. A media hora de la sesión se empezaron a agregar y terminamos con 73, excluyendo a la jueza Verónica Michelli (cuñada del periodista Hugo Alconada Mon y vetada por Milei)”.
La controversia obligó a la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, a solicitar un cuarto intermedio. La sesión quedó interrumpida, exponiendo una vez más las tensiones internas dentro del oficialismo.

