Vacunas COVID: Pedro Cahn negó ante Lijo haber intervenido en la compra y justificó los fondos recibidos
El infectólogo y director de la Fundación Huésped, Pedro Cahn, negó ante la Justicia haber intervenido en la compra de vacunas contra el Covid-19. La declaración tuvo lugar este miércoles ante el juez federal Ariel Lijo, en el marco de una investigación que busca determinar si el gobierno de Alberto Fernández demoró la adquisición de dosis de Pfizer para beneficiar a otros laboratorios.
Cahn, defendido por el abogado Ricardo Gil Lavedra, se presentó en los tribunales federales de Retiro. Allí, presentó un escrito y aceptó responder preguntas, rechazando cualquier participación en los procesos de compra del Estado. En su defensa, justificó las acciones de su fundación en relación con ensayos clínicos.
La imputación sostiene que Cahn habría formado parte de un entramado, junto a exfuncionarios del Ministerio de Salud como Carla Vizzotti, Ginés González García (fallecido), Cecilia Nicolini, Mauricio Monsalvo, Juan Manuel Castelli y Sonia Tarragona. Este grupo es investigado por, supuestamente, haber retrasado deliberadamente las negociaciones y la contratación de vacunas con Pfizer Inc. entre julio de 2020 y septiembre de 2021.
Los supuestos beneficiarios de la demora
Según la acusación leída en el juzgado, el presunto bloqueo en las negociaciones con Pfizer buscaba beneficiar a los laboratorios AstraZeneca, Sinopharm y Sputnik V. Estas firmas requerían la prestación de servicios locales en Argentina para tramos de fabricación o suministro, lo que habría favorecido a empresarios y entidades supuestamente vinculadas a los funcionarios involucrados.
En la causa, también están acusados Hugo Sigman (Mabxience y Elea Phoenix) y Juan Manuel Artola (Laboratorios Richmond), además de Pedro Cahn a través de la Fundación Huésped. Los investigadores consideran que la demora en la adquisición de vacunas podría haber causado una grave afectación a la salud pública.
En el caso específico de Cahn, la investigación se centra en los ensayos clínicos de fase 3 de la vacuna china Sinopharm. El expediente detalla que el laboratorio Elea Phoenix, de Sigman, subcontrató a la Fundación Huésped, presidida por Cahn, quien, a su vez, era asesor del Poder Ejecutivo. La Fundación Huésped, a su vez, subcontrató la parte práctica de esos ensayos a Vacunar S.A., una empresa donde la entonces ministra Vizzotti había trabajado hasta abril de 2020.
“En ninguna reunión se habló de vacunas ni intervine en compras”, dijo Cahn, quien afirmó haber integrado ad honorem el grupo de infectólogos expertos que asesoró al Gobierno.
Ante las preguntas de la fiscalía, Cahn sostuvo, según la indagatoria a la que accedió LA NACION, que el comité de expertos cercano a Alberto Fernández “nunca tuvo designación formal” y “en ninguna de sus reuniones se habló de vacunas ni de su calidad y tampoco intervino en el proceso de compra” de las mismas. Aseguró que nunca solicitó reuniones con funcionarios, sino que siempre fue invitado por las autoridades del Ministerio.
Fondos recibidos por ensayos y vínculo con Vacunar S.A.
Al ser consultado sobre si obtuvo beneficios económicos por la investigación de Sinopharm, el infectólogo confirmó el cobro de fondos, pero intentó desvincularlo de un interés comercial.
“La Fundación Huésped por supuesto recibió un pago por la realización de los estudios (…) Todos los estudios tienen gastos y honorarios que se establecen de común acuerdo”, reconoció Cahn.
Respecto a la participación de la Fundación Huésped en el ensayo de la vacuna china, Cahn explicó que fueron contactados por el director médico del laboratorio Elea, Eduardo Spitzer, quien les consultó si podían realizar un estudio con 3.000 voluntarios. Aclaró que su fundación tiene prestigio internacional y que realizaron ensayos similares con otras vacunas como Janssen, Cansino y la argentina ArVac. Cuando el fiscal le preguntó si Pfizer los había convocado para sus propios ensayos, respondió: “No, Pfizer desarrolló su actividad de investigación con el Dr. [Fernando] Polack (…) Nos hubiese encantado pero no nos llamaron”.
También fue interrogado sobre la contratación de Vacunar SA, dada la conexión laboral previa de Vizzotti. Cahn afirmó que la decisión fue “absolutamente nuestra, de la Fundación Huésped”, desvinculando al laboratorio Elea y negando conversaciones previas con funcionarios del gobierno sobre ese contrato. Justificó la elección de Vacunar por cuestiones operativas y las restricciones de la pandemia. “Vacunar es una red de centros de vacunación; recordemos que estábamos en época de aislamiento social, por eso se tomaron varias sedes de Vacunar, la subcontratamos para hacer la parte práctica de los estudios”, sostuvo, agregando que los eligieron por su experiencia en aplicar vacunas y porque sus centros no recibían pacientes enfermos.
Cahn confirmó que Vizzotti lo convocó al comité de expertos, pero aclaró que los une un “vínculo profesional” propio de la infectología, negando una “amistad personal”. La exfuncionaria será indagada el 16 de junio. Sobre González García, dijo conocerlo desde 1988 por un comité de expertos sobre VIH, pero como a otros ministros. Respecto al empresario Sigman, afirmó no tener relación personal, explicando que participaba con aportes en cenas a beneficio de la Fundación Huésped por “responsabilidad social empresaria”, práctica que, según Cahn, “lo hicieron otros laboratorios, inclusive Pfizer”.
Finalmente, Cahn declaró no conocer al exfuncionario Mauricio Monsalvo, a la asesora Nicolini ni al empresario farmacéutico Juan Manuel Artola. Sí admitió conocer a Sonia Tarragona y Juan Manuel Castelli, pero limitó el trato a cruzarlos en las reuniones del comité gubernamental.

