Economía

Agroexportación: Argentina y Brasil buscan sinergia para ser potencia global

Compartir:

Argentina y Brasil tienen una “oportunidad gigante” de convertirse en potencias agroexportadoras globales de alimentos y energía, aprovechando el actual orden geopolítico mundial. Esta fue la principal conclusión del CAMBRAS Business Day, organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino-Brasileña (CAMBRAS), que reunió a más de 200 líderes empresariales en el Museo MALBA.

El evento, bajo el lema «Hacia la nueva dinámica de negocios», se centró en la necesidad de reencuadrar la relación bilateral. El objetivo es pasar de una lógica de competencia en commodities a una de sociedad estratégica, donde cada país aporte sus capacidades diferenciadas. Mariano Bosch, CEO y cofundador de Adecoagro, enfatizó que la energía de Vaca Muerta puede ser un factor de competitividad adicional para este objetivo regional.

Modelos de desarrollo y deudas pendientes

Durante el panel “Agroindustria Regional Empresarial Regional”, Ignacio Bartolomé, CEO de GDM Seeds, contrastó los modelos de desarrollo. Brasil, según Bartolomé, ofrece un modelo sistémico con inversión en infraestructura, una fuerte demanda interna de etanol y un federalismo productivo que ha poblado su interior. Argentina, por su parte, aporta una cultura de innovación y una mayor propensión a la ruptura de moldes, una cualidad que el mercado brasileño podría capitalizar.

Bartolomé destacó la revolución tecnológica en el sector, con la convergencia del análisis genómico de bajo costo, la mayor capacidad de cómputo y las herramientas de robótica, que están acortando drásticamente los ciclos de desarrollo de variedades vegetales de 8-12 años a 2-4 años. Sin embargo, advirtió que Argentina corre el riesgo de quedar rezagada si no actualiza su marco de propiedad intelectual para el sector. El CEO de GDM Seeds señaló una brecha preocupante: mientras en Brasil 8 de cada 10 productores pagan por la tecnología que utilizan, en Argentina ese número desciende a 3 de cada 10.

“Esa es una deuda pendiente que tiene Argentina con nuestro sector”, sostuvo.

En el ámbito financiero, Delfín Uranga, CEO de SiloReal, resaltó la ventaja de Brasil en la integración de activos físicos con mercados digitales y blockchain. Uranga sugirió que esta infraestructura podría volcarse al mercado argentino para potenciar el financiamiento del agro.

Trazabilidad y errores estratégicos

Los panelistas coincidieron en que la trazabilidad es un factor clave para escalar como bloque agroexportador. “Ya no es un requisito burocrático sino una herramienta de posicionamiento en mercados exigentes”, afirmaron. Uranga propuso que Argentina y Brasil trabajen en un estándar común de certificación para que la trazabilidad bilateral se convierta en un diferencial competitivo frente al mundo, evitando que sea una barrera administrativa entre ambos países. La tecnología, con sensores, satélites y celulares, permite generar identidad en los activos productivos de forma casi automática.

Bosch expuso la brecha entre el potencial y la realidad de la producción argentina, tomando como ejemplo el sector lácteo. “Argentina produce hoy aproximadamente el mismo volumen de leche que hace 30 años, mientras Brasil triplicó su producción en el mismo período”, afirmó. Atribuyó esta situación no a una desventaja competitiva, sino a una “decisión política recurrente”: cada vez que los precios internacionales suben, Argentina frena las exportaciones para abastecer el mercado interno, destruyendo la previsibilidad para los clientes externos.

“Nos mordemos la cola todas las veces”, aseguró, y agregó que Uruguay y Brasil crecieron por adoptar una lógica exportadora que Argentina “todavía no ha internalizado de manera consistente”.

Sudamérica como intermediaria global

Analizando el escenario geopolítico, Bartolomé destacó que la creciente tensión tecnológica entre Estados Unidos y China abre una oportunidad para que Sudamérica se constituya en intermediaria en el flujo de tecnología agrícola entre ambos bloques, dada la estabilidad política de la región. “Tenemos que aprovechar ese lugar”, remarcó, e instó a construir desde Argentina y Brasil un centro de desarrollo de agronegocios extensivos con proyección global.

El evento también contó con la disertación del ministro de Economía, Luis Caputo, quien proyectó que “Argentina será el país con mayores oportunidades de inversión en los próximos años”.

Compartir: