Pablo Quirno presenta la adhesión de Argentina al Tratado Transpacífico en París
Argentina avanza en su estrategia de apertura comercial. El canciller Pablo Quirno adelantó este martes que presentará formalmente la adhesión del país al Tratado Transpacífico (TTP-11), un acuerdo de libre comercio que agrupa a doce naciones de la cuenca del Pacífico. La entrega del documento se realizará este miércoles en París al ministro de Comercio de Nueva Zelanda, Todd McClay.
El anuncio se produjo durante la exposición de Quirno en el 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), bajo el lema “Nuevo Contexto Global: El Desafío de la Consolidación”. Desde la capital francesa, donde participa en una reunión ministerial de la OCDE, el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto destacó la importancia de este paso para la economía nacional.
Mañana vamos a entregar en París, al ministro de Comercio de Nueva Zelanda (Todd McClay) nuestra adhesión al acuerdo de Transpacífico, que incluye doce países muy importantes: Australia, Brunéi, Chile, Japón, Canadá, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam, que representan el 13% del PBI mundial.
El TTP-11 es un pacto comercial diseñado para reducir aranceles, fomentar inversiones y establecer normativas comunes en áreas como el comercio de bienes y servicios, propiedad intelectual, medio ambiente y estándares laborales. Este bloque, que reúne el 15% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial y a más de 595 millones de personas, se posiciona como una de las zonas de libre comercio más grandes del planeta. Según datos, entre 2022 y 2024, los países miembros representaron cerca del 9% del total de las exportaciones de mercancías nacionales, equivalentes a unos 1.100 millones de dólares.
Quirno enfatizó la visión de su gobierno sobre el futuro comercial argentino:
Queremos generar condiciones para que el sector privado se pueda desarrollar. El mercado de Argentina es el mundo, no solamente Argentina, y hacia allá vamos.
El origen del TTP y la postura de Uruguay
El acuerdo original, conocido como TPP (Trans-Pacific Partnership), incluía a Estados Unidos, pero Washington se retiró del pacto en 2017, dando origen al actual TTP-11. La adhesión de nuevos miembros a este bloque no está exenta de controversias, como lo demuestra el debate en Uruguay.
La Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) de Uruguay ha manifestado su preocupación por las posibles consecuencias negativas del tratado para la industria local. Danilo Dárdano, presidente de la organización, advirtió que la apertura comercial sin mecanismos de protección adecuados podría generar la pérdida de empleos y afectar especialmente a las pequeñas y medianas empresas. La CSI considera que el TTP-11 es incluso “más perjudicial” que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Para nosotros, es más perjudicial. Con cualquier acuerdo internacional se terminan perdiendo cientos de puestos de trabajo, hay gente que queda en camino.
Los sindicatos uruguayos han presentado sus objeciones a la Cancillería de su país, durante una reunión con la vicecanciller Valeria Csukasi. Entre sus principales preocupaciones se encuentran los potenciales efectos sobre las compras públicas, las empresas estatales y la autonomía del Estado para implementar políticas de desarrollo industrial. Mientras el gobierno uruguayo defiende la adhesión como una oportunidad para expandir mercados y fortalecer la inserción internacional, la CSI insiste en la necesidad de salvaguardas y mecanismos de transición para mitigar el impacto sobre el empleo y la producción nacional.
En Buenos Aires, este martes también se esperan importantes exposiciones en el Centro de Convenciones. El ministro de Economía, Luis Caputo, presentará sus lineamientos, y el cierre del evento estará a cargo del presidente Javier Milei, marcando una jornada de intensa actividad económica y diplomática para el gobierno argentino.

