Siembra de trigo: proyectan caída de 500.000 hectáreas por altos costos
La siembra de trigo para la nueva campaña agrícola en Argentina experimentaría una significativa caída de 500.000 hectáreas, según proyecciones dadas a conocer por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). A pesar de las buenas condiciones hídricas que favorecen la implantación del cereal, los altos costos de los insumos, especialmente el encarecimiento del fertilizante urea, se erigen como el factor determinante de esta contracción.
Esta disminución representa una baja del 7% interanual, ubicando la superficie sembrada en torno a los 6,66 millones de hectáreas. Si bien se trata de una reducción considerable respecto a la campaña anterior, la BCR aclara que, de materializarse, esta cifra aún posicionaría a la actual siembra como la quinta mayor de los últimos 17 años.
El impacto de los fertilizantes y el contexto global
El principal “enorme adversario” que enfrenta el cultivo, de acuerdo con la BCR, es el elevado precio de los fertilizantes nitrogenados. La urea, un insumo clave para la producción de trigo, se cotiza actualmente en alrededor de US$1000 por tonelada. Este valor es similar al registrado en mayo de 2022, pero con una diferencia crucial: en aquel entonces, el precio del trigo se situaba cerca de los US$350, mientras que hoy ronda los US$230. Esta disparidad en la relación insumo-producto afecta directamente la rentabilidad de los productores y desincentiva la inversión en fertilización.
El informe de la entidad rosarina vincula el encarecimiento de la urea a la guerra en Medio Oriente, un conflicto que ha generado disrupciones en las cadenas de suministro globales y ha impactado en los precios de commodities e insumos agrícolas a nivel mundial.
Comparación con campañas anteriores: de récords a la cautela
La campaña de trigo previa había marcado un hito histórico para Argentina, alcanzando un récord de producción de 29,5 millones de toneladas, producto de rindes excepcionales y una superficie sembrada de 7,16 millones de hectáreas. Estos números fueron posibles gracias a un clima favorable que acompañó el desarrollo del cultivo.
Analizando los perfiles en los dos metros de suelo, surge que las condiciones actuales para Argentina son mejores que en mayo del 2021. Ese año ha sido tomado como referencia para esta década en lo que es arrancar con muy buenas condiciones de siembra. En el 2021, el trigo fue récord de siembra con 6,9 millones de hectáreas y generó una cosecha histórica de 23 millones de toneladas.
A pesar de que las condiciones hídricas actuales son comparables o incluso mejores que las de mayo de 2021 –un año de siembra récord con 6,9 millones de hectáreas y una cosecha de 23 millones de toneladas–, la coyuntura económica y los costos de producción inclinan la balanza hacia una menor superficie. Si bien persiste la idea de una “gran oportunidad” en la campaña 2026/27, la cautela ante la estructura de costos se impone en la decisión de los productores.

