Educación en Chaco: un programa de alfabetización duplica el rendimiento en comprensión lectora
Un estudio de impacto sobre el programa “Aprendo Leyendo”, aplicado en escuelas de la provincia del Chaco desde el año pasado, reveló avances significativos en la comprensión lectora y otras habilidades de alfabetización en los alumnos. Los resultados preliminares, que comparan el desempeño de estudiantes con y sin la intervención del programa, destacan una mejora sustancial en el rendimiento.
En particular, los estudiantes de primer grado que participaron del programa superaron al grupo de control en las nueve habilidades evaluadas, con diferencias estadísticamente significativas. El avance más notorio se observó en la comprensión lectora, donde el grupo intervenido alcanzó un 61,7% de respuestas correctas, más del doble del 29,9% registrado por el grupo sin intervención. También se registraron mejoras en lectura de palabras (54,8% contra 37,4%), identificación de sonido inicial (45,9% frente a 29,2%) y conocimiento del sonido de las letras (44,3% frente a 30,6%).
El programa “Aprendo Leyendo” fue implementado en junio de 2023 como una política de alfabetización para primer, segundo y tercer grado en todo el sistema educativo provincial. El estudio muestral buscó medir su impacto, comparando el desempeño de estudiantes de primer y segundo grado en dos momentos: un grupo de control de 2022 (sin intervención) y un grupo de 2023 (que ya había trabajado con el programa) en nueve habilidades. La muestra incluyó a 400 alumnos de primer grado y 250 de segundo.
El impacto de la enseñanza sistemática
La investigación fue encabezada por la lingüista Florencia Salvarezza, del Laboratorio Haskins y la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires. Se basó en evaluaciones realizadas con pruebas EGRA (Early Grade Reading Assessment), una herramienta técnica validada por la Secretaría de Educación de la Nación. El análisis estadístico estuvo a cargo de Juan Pablo Barreyro, del Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental (Ciipme-Conicet).
“Lo más importante de estos resultados es ver la diferencia que hay en los aprendizajes de los chicos cuando se enseña de modo sistemático y estructurado”, marcó Salvarezza.
La especialista señaló que los datos permiten observar con claridad el impacto del cambio en la forma de enseñar, en contraste con el método constructivista que se utilizaba previamente en Chaco. Salvarezza también subrayó que el momento de implementación del programa es clave: “No da lo mismo cuando los chicos empiezan desde primer grado con un programa estructurado donde todos aprenden, se los sigue uno a uno, se enseñan las letras, sus sonidos, y se practica la lectura y la escritura. Los resultados son más impactantes”, afirmó.
Resultados en segundo grado y desafíos futuros
En segundo grado, el programa mostró efectos significativos en cinco de las habilidades evaluadas: conocimiento del sonido de las letras con tiempo (51,6% contra 31,6%) y sin tiempo (71,0% frente a 48,6%), lectura de palabras (53,8% contra 36,4%), lectura de textos (42,3% frente a 29,9%) y lectura de pseudopalabras (49,4% contra 36,8%). En comprensión lectora, el grupo intervenido alcanzó un 72,8% de respuestas correctas, frente al 66,7% del grupo de control.
La única habilidad donde el grupo de control obtuvo un mejor porcentaje de respuestas correctas fue la comprensión oral (61,5% contra 55,5% del grupo intervenido). Al respecto, Salvarezza indicó que se encuentran analizando hipótesis sobre este punto.
Más allá de los resultados puntuales, Salvarezza destacó la importancia de la experiencia como prueba de que los cambios son posibles. “Es una decisión política basada en evidencia de la investigación en el mundo y de distintas experiencias. No es algo raro, no es algo nuevo. Los países que tienen buenos sistemas educativos enseñan a leer y a escribir de modo estructurado”, sostuvo. La ministra de Educación provincial, Sofía Naidenoff, reforzó esta idea con cifras concretas: “Cuando asumimos los datos de fluidez mostraron una realidad dura: un alumno de segundo grado arrancaba leyendo apenas 16 palabras por minuto. Hoy, un chico de primer grado termina el año leyendo 36 palabras por minuto: más del doble de lo que antes leía un chico un año mayor. Y los de segundo grado ya alcanzan las 64 palabras por minuto”. Naidenoff precisó que el programa impacta a alrededor de 77.000 chicos en 860 escuelas, incluyendo a las comunidades moqoit, wichí y qom.
Salvarezza también puso el foco en el diseño de las políticas de alfabetización, señalando que muchos planes educativos son de difícil monitoreo. En ese sentido, mencionó la necesidad de contar con buenos materiales, formación docente y evaluaciones constantes dentro del aula. “El Chaco es un buen ejemplo de regiones con condiciones socioeconómicas difíciles y bajos resultados educativos donde, sin embargo, al cambiar lo que se hace en el aula, cambian los resultados”, concluyó.

