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La Boca: historia, secretos y próceres de la Tercera República, con un presidente que usa banda y corneta

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En el corazón de La Boca, en la avenida Almirante Brown y Lamadrid, el Museo Histórico de La Boca no solo resguarda objetos que narran la identidad del barrio, sino que exhibe una banda presidencial particular. Esta prenda, con los colores de Boca y River entrelazados, la bandera de Italia, el escudo del barrio y la bandera de Génova, no pertenece a un mandatario nacional, sino a Pablo Abbatángelo, el actual presidente de la Tercera República de La Boca. Su misión, según sus propias palabras, es “mantener principalmente nuestras tradiciones y nuestras costumbres”.

Esta orgullosa república, enclavada a orillas del Riachuelo y cuna de inmigrantes genoveses y actividad portuaria, cuenta con ministros, una bandera propia y hasta un Palacio Oficial para Fiestas y Banquetes, que no es otro que la icónica pizzería Banchero. Sin embargo, detrás de este lúdico despliegue, existe una historia que se remonta al siglo XIX, cuando un conato de autonomía marcó los orígenes de esta singular tradición.

El origen de la República Independiente: un intento de autonomía

Martín Scotto, presidente de la Fundación Museo Histórico de La Boca y, a la vez, primer ministro de la Tercera República, explica que el hecho que dio origen a la leyenda de la República de La Boca pudo haber ocurrido entre 1870 y 1890. Existen dos antecedentes clave. Uno, una nota de la revista Caras y Caretas de 1904, donde Blas Vidal relata cómo un grupo de vecinos, en un reclamo por la autonomía del barrio (que dependía de San Telmo y luego de Barracas), fue aprovechado por “italianos pícaros” para declarar la independencia de La Boca.

El segundo antecedente, citado por Antonio Bucich, se sitúa en 1882 y habla de un conflicto gremial. En ese momento, un grupo de genoveses, explotados por otros genoveses, se reunió en la Sociedad Italiana y declaró que el gobierno argentino no podía inmiscuirse en sus asuntos. Fue entonces cuando crearon la República Independiente de La Boca, con la intención de enviar una carta al rey de Italia, Humberto I, y el izado de su propia bandera.

Esta experiencia, sin embargo, tuvo un final abrupto. Pepe Fernández, un caudillo político del barrio y puntero de Julio Argentino Roca, alertó al entonces presidente de la Nación. Roca intervino con el ejército, lo que llevó a los genoveses a desistir de su intento de independencia. Como curiosidad, al día siguiente, una calle del barrio fue nombrada en honor al presidente.

Las Repúblicas sucesivas: de la protesta a la celebración de la identidad

El intento primigenio de independencia dio lugar a otras tres réplicas a lo largo del tiempo, ya no con un tono de protesta, sino como una forma de celebrar la identidad boquense. El Museo Histórico de La Boca, ubicado en lo que fue el Nuevo Banco Italiano, exhibe hoy los atributos y objetos relacionados con estas repúblicas.

La Primera República, fundada en 1907 por vecinos de la élite política y social, tuvo una corta duración y fue presidida por Roberto Hosking. A pesar de su carácter irónico, sus manifiestos eran muy avanzados para la época, planteando, por ejemplo, los mismos derechos para las mujeres o la necesidad de filtros para el hollín de las fábricas. Su símbolo era la herradura y los dedos en cuernos contra la jetatura.

En 1923, Benito Quinquela Martín, Juan de Dios Filiberto y José Víctor Molina fundaron la Segunda República. Molina, su primer presidente, se autodenominaba “dictador” en un gesto irónico. Esta etapa fue más festiva y tuvo una gran trascendencia mediática, con las “tenidas gastronómicas” de gala y el agasajo a visitantes extranjeros. A la muerte de Molina en 1960, asumió Victoriano “Toto” Caffarena, conocido por haber financiado la gira de Boca Juniors en Europa en 1925 y ser reconocido como el “Jugador Número 12” del club, una distinción que le otorgó Alberto J. Armando, presidente de Boca, a quien Caffarena designó a su vez como Gran Hechicero de la República.

La Tercera República, la actual, fue creada en 1986 por Rubén Granara Insúa, un anticuario y director de un seminario de historia de La Boca. Su objetivo era preservar la identidad del barrio en un momento de gran decadencia, y fue él quien ideó la compra del edificio del Nuevo Banco Italiano para convertirlo en el Museo Histórico. Antes de fallecer en 2022, Granara Insúa dejó todo listo para que Martín Scotto (presidente de la Fundación Museo y primer ministro) y Pablo Abbatángelo (presidente de la República) tomaran las riendas.

La Tercera República hoy: 25 ministerios y gentilhuomos

Actualmente, la Tercera República cuenta con 25 ministerios y 110 “gentilhuomos y gentildonas”. Los ministros, en su mayoría líderes de entidades locales, tienen cargos relacionados con sus actividades. Así, Juan Carlos Pallarols es el Ministro de Orfebrería, Jorge Formento el Ministro del Chamuyo y la Sanata, y Juan Bautista Stagnaro el Ministro de Artes Audiovisuales. La “ministra Emperatriz de la Fugazza con queso, la fainá y el moscato” es Mabel Banchero, quien representa las tradiciones culinarias del barrio.

Entre los atributos del presidente Abbatángelo, además de la banda y el bastón, se destaca un collar de mando con la bandera de Génova y una corneta. “Cuando se portan mal y hablan mucho, toco la corneta”, bromea el mandatario. Sin embargo, a pesar de la formalidad de su cargo, Abbatángelo subraya la cercanía que lo une a sus vecinos: “Yo tengo 69 años y para el barrio soy Pablito. ¿Y sabés cómo me gusta que me digan Pablito?”. En esta república con corazón de barrio, los presidentes nunca dejan de ser, ante todo, vecinos.

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