Canje de deuda: el Gobierno postergó vencimientos por US$1850 millones y busca contener al dólar
La Secretaría de Finanzas logró reducir casi a la mitad las obligaciones de deuda en pesos que vencían a fin de mes, tras concretar una operación de canje voluntario del título ajustado por el tipo de cambio oficial (dólar linked) D31L6. La maniobra permitió reprogramar compromisos por el equivalente a US$1851 millones y apuntó de manera directa a quitarle presión a las cotizaciones financieras del dólar.
Los números de la operación y el comportamiento del mercado
En la licitación concretada este martes por la tarde, el Ministerio de Economía obtuvo una adhesión del 45,17% por parte de los tenedores de la letra que vencía el próximo 31 de julio. A cambio, el Tesoro ofreció a los inversores dos alternativas de cobertura cambiaria: una nueva letra dólar linked con vencimiento el 31 de agosto de 2026 (D31G6) y un bono que expira el 15 de diciembre de 2028 (TZVD8).
Según detalló la cartera económica, se recibieron 315 ofertas y se adjudicaron instrumentos por un valor equivalente a US$1895 millones. De ese total, la enorme mayoría —US$1736 millones— se inclinó por la opción de corto plazo que vence en agosto, mientras que solo US$159 millones eligieron el bono a 2028. De este modo, el Tesoro rescató títulos por US$1851 millones y recortó el stock en circulación de la D31L6 a US$2247 millones.
Desde la sociedad de bolsa Puente remarcaron el objetivo de la jugada oficial:
“Este canje no sólo buscaba despejar parcialmente los vencimientos de fin de mes, sino reducir la presión sobre el tipo de cambio que podría resultar del rollover de este bono al realizarse anticipadamente”.
Con este resultado, la consultora Portfolio Personal de Inversiones (PPI) estimó que las obligaciones del Gobierno para la última licitación de julio descendieron de $11,2 billones a $8,4 billones.
Preferencia por la liquidez y próximos desafíos
El resultado dejó en evidencia una postura cautelosa del mercado, que optó por estirar los plazos al menor tiempo posible en lugar de comprometer capital a largo plazo. Ignacio Morales, chief investment officer de Wise Capital, analizó el comportamiento de los operadores:
“Los tenedores mostraron un bajo incentive para estirar sus acreencias a largo plazo. Más del 91% de la adjudicación se volcó hacia la opción con vencimiento en agosto de 2026. Apenas un 8,4% eligió el bono con vencimiento en diciembre de 2028. De este modo, la cartera económica postergó el grueso del compromiso tan solo por un mes”.
Pese al alivio financiero, los analistas advierten que persisten factores de atención. Desde Max Capital señalaron que el pago de los US$2247 millones remanentes de la D31L6 a fin de mes podría generar cierta presión cambiaria si parte de esa liquidez se canaliza hacia los dólares financieros. No obstante, remarcaron como dato positivo que el volumen negociado en activos atados al dólar cayó a mínimos de mediados de mayo y que se frenó el crecimiento del interés abierto en los contratos de dólar futuro.
El foco del mercado se traslada ahora al próximo llamado a licitación: el lunes 27 de julio se anunciarán las condiciones y los nuevos instrumentos a licitar, mientras que la subasta formal se concretará el miércoles de la semana entrante.

