Diputados: oficialismo avanza con recortes en subsidios por “zona fría”
El oficialismo logró un paso clave en la Cámara de Diputados al obtener dictamen de mayoría para el proyecto que modifica el Régimen de Zonas Frías. La iniciativa, denominada “Medidas Energéticas”, busca reducir el alcance de los subsidios al gas, pasando de un esquema masivo basado en la ubicación geográfica a uno focalizado según el nivel de ingresos de los hogares.
El despacho de mayoría consiguió 46 firmas de legisladores de La Libertad Avanza, la UCR, el Pro, el MID e Innovación Federal. Sin embargo, hubo disidencias de la sanjuanina Nancy Picón, la tucumana Elia Fernández y los mendocinos Pamela Verasay y Lisandro Nieri. El debate se llevó a cabo en un plenario de las comisiones de Energía y Combustibles, y Presupuesto y Hacienda, conducido por los libertarios Facundo Correa Llano y Alberto “Bertie” Benegas Lynch, titulares de las respectivas comisiones.
La propuesta ya está en condiciones de ser tratada en el recinto de Diputados. El oficialismo planea una sesión para la próxima semana, donde también se discutirán otros proyectos con dictamen.
El argumento del Gobierno y las críticas de la oposición
Durante el plenario, la secretaria de Energía, María Tettamanti, y el subsecretario Damián Sanfilippo, expusieron los fundamentos del proyecto. Tettamanti defendió la reforma argumentando que el Estado nacional destina $500.000 millones a subsidiar el gas, beneficiando tanto a “ricos y pobres de una vasta región del país”. “Queremos es que quienes pueden pagar la energía, la paguen, y que quienes no pueden seguir haciéndolo reciban ayuda”, resumió la funcionaria.
El peronismo, a través de la diputada Julia Strada (UP), encabezó las críticas. Strada cuestionó que el Gobierno atribuya la mejora del frente energético únicamente al equilibrio fiscal y subrayó que el aumento de las exportaciones se debe a inversiones e infraestructura realizadas en años anteriores. “Uno no exporta US$5700 millones de un año al otro por arte de magia”, afirmó.
El dictamen de Unión por la Patria propone mantener el régimen actual de zonas frías, crear una tarifa eléctrica diferencial para el norte argentino, y establecer mecanismos de compensación de deudas con Cammesa para provincias y municipios. Además, busca extender por diez años las exenciones para energías renovables y reclama un plan federal de infraestructura energética.
La diputada Silvana Giudici (LLA) puso en números la ampliación del régimen dispuesta en 2021 por Máximo Kirchner, que incorporó a 3.431.000 personas, “subiendo la tasa en la factura a los 47 millones de argentinos”. Giudici señaló que el 60% de la población de esas zonas ampliadas tiene ingresos superiores a 4 millones de pesos.
Los recortes y la Patagonia
La iniciativa del Poder Ejecutivo elimina el subsidio automático del 30% en la “zona ampliada”, que incluye amplias áreas del interior de la provincia de Buenos Aires (como La Plata, Mar del Plata, Tandil, Bahía Blanca), el sur de Santa Fe, el sur y centro de Córdoba, casi toda San Luis y sectores de Mendoza, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja, Tucumán y San Juan. En estas regiones, los usuarios de ingresos medios y altos dejarán de recibir el beneficio.
La diputada Jimena López (UP) graficó el impacto para la provincia de Buenos Aires: “1,3 millones de bonaerenses perderán el subsidio”.
En adelante, el descuento en la tarifa solo se mantendrá para quienes acrediten vulnerabilidad económica a través del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esto abarca a hogares con ingresos inferiores a tres canastas básicas ($4,3 millones, según el INDEC), beneficiarios con Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP) y veteranos de Malvinas. El dictamen de mayoría agregó un nuevo grupo: hogares con una persona con Certificado Único de Discapacidad (CUD) también podrán acceder al subsidio en las regiones donde ya no es automático.
En contraste, el proyecto preserva el subsidio pleno —sin filtro de ingresos— en las zonas consideradas de “efectiva severidad climática”. Aquí se incluyen la Patagonia (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y La Pampa), el departamento mendocino de Malargüe y la región de la Puna (zonas andinas de Jujuy, Salta y Catamarca).
Sin embargo, el proyecto introduce un cambio técnico crucial: la forma de calcular el subsidio automático del 50% en estas zonas. Actualmente, se aplica sobre toda la factura de gas. Con la reforma, se limitará únicamente al precio del gas en origen (el valor del combustible), y ya no cubrirá los costos de transporte y distribución, lo que reduciría el monto subsidiado.
La santacruceña Ana María Ianni (UP) advirtió que esta medida elimina el “piso legal” del 50% de descuento para usuarios patagónicos, dejándolo “al arbitrio de la firma de un ministro”. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, también manifestó su preocupación en X, señalando que “el norte vuelva a vivir, como todos los inviernos, la misma incertidumbre con el abastecimiento”.
Otros aspectos de la reforma
La propuesta gubernamental también modifica el circuito de pagos. El Estado compensará directamente a los productores y proveedores de gas, en lugar de hacerlo a través de las distribuidoras, buscando evitar atrasos y deudas. El financiamiento del régimen de Zona Fría continuará a cargo del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos de Gas, mediante un recargo del 7,5% en las facturas, que el Poder Ejecutivo podrá ajustar hasta en un 50%.
Asimismo, la iniciativa contempla un capítulo de regularización para el mercado eléctrico mayorista, ofreciendo un esquema excepcional para que distribuidoras con deudas con Cammesa puedan cancelarlas. Se establecen nuevas pautas de transparencia en las facturas, donde los costos de la energía deberán trasladarse directamente a las tarifas y se limitará la inclusión de tributos locales ajenos al servicio.
Como contrapartida, el proyecto extiende beneficios fiscales para energías renovables hasta 2045 y propone eliminar regímenes de promoción y acceso a divisas para el sector hidrocarburífero, con el objetivo de reducir gastos tributarios. Esto incluye la prórroga de la ley 27.191 de energías renovables y la eliminación del decreto 929/2013, que promovía inversiones en Vaca Muerta.
Tettamanti defendió la estabilidad tributaria para las energías renovables, destacando que representan cerca del 20% de la generación eléctrica del país y son la fuente que más rápidamente incorpora nueva potencia. De aprobarse, el nuevo esquema de zonas frías tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2031.

