Mercado inmobiliario en CABA: estancamiento en escrituras y fuerte caída de hipotecas
El mercado inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires mostró un panorama de estancamiento en la cantidad de escrituras de compraventa durante abril de este año. Según datos recientes, se firmaron 5472 compraventas de inmuebles, lo que representa solo una operación más en comparación con el mismo mes del año anterior, abril de 2023.
Esta cifra subraya una desaceleración en el ritmo de crecimiento que venía experimentando el sector, especialmente si se considera el contexto económico general y las expectativas de los inversores. A pesar de la casi nula variación en el total de escrituras, los actores del mercado inmobiliario porteño enfatizan que persiste un notable interés de compra. Este interés se traduce principalmente en el movimiento de operaciones al contado, sugiriendo una preferencia por evitar el financiamiento en un entorno de alta inflación e incertidumbre económica.
El impacto de la caída de hipotecas
Un dato que resalta particularmente en el análisis del mercado de abril es la drástica caída en las operaciones con hipotecas. La fuente indica que estas cayeron casi 50% respecto de abril de 2025, un error de tipeo en el documento de origen que el equipo de redacción corrigió para el año en curso, es decir, abril de 2024. Este descenso en el uso de créditos hipotecarios es un indicador clave de las dificultades que enfrentan tanto compradores como vendedores para acceder a financiamiento a largo plazo, un factor que históricamente ha dinamizado el sector. La falta de opciones crediticias accesibles y a tasas competitivas limita el acceso a la vivienda para una porción significativa de la población, concentrando las operaciones en aquellos con capacidad de pago al contado.
El estancamiento en el número total de escrituras, combinado con el pronunciado descenso de las hipotecas, dibuja un escenario donde el mercado se sostiene mayormente por la liquidez disponible de los compradores y la necesidad de resguardar valor frente a la inflación. La expectativa del sector se centra en posibles cambios macroeconómicos que puedan reactivar el crédito y, con ello, un crecimiento más robusto y sostenido en las operaciones inmobiliarias.

