Combustibles: el Gobierno postergó nuevamente la actualización de impuestos hasta julio
El Gobierno nacional volvió a postergar la aplicación de los aumentos pendientes en los impuestos que gravan los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. A través del Decreto 405/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, se dispuso que los incrementos acumulados correspondientes a actualizaciones de 2024, 2025 y del primer trimestre de 2026 comenzarán a regir desde el 1 de julio.
La decisión, firmada por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. Esta prórroga extiende por un mes más un esquema de diferimientos que se aplica desde 2025, modificando el Decreto 617/2025 que había fijado la entrada en vigencia de parte de estos incrementos para este lunes.
El contexto de la medida y su impacto
Los impuestos sobre los combustibles líquidos y sobre el dióxido de carbono se calculan mediante montos fijos en pesos por unidad de medida. La legislación vigente establece que estos valores deben actualizarse de manera periódica en función de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Indec. Estas actualizaciones, que se realizan en enero, abril, julio y octubre de cada año, toman como referencia la variación del IPC del trimestre calendario inmediatamente anterior. Los nuevos valores, según la normativa, comienzan a tener efectos sobre los hechos imponibles desde el primer día del segundo mes posterior a la actualización.
Sin embargo, el decreto señala que
los efectos de esos incrementos fueron diferidos en sucesivas oportunidades mediante distintas normas dictadas desde 2025.
Estos aplazamientos alcanzaron tanto al impuesto sobre los combustibles líquidos como al dióxido de carbono aplicables a las naftas y al gasoil.
La modificación publicada este lunes extiende hasta el 30 de junio el período durante el cual continuará vigente el esquema actual, evitando que los aumentos pendientes de 2024 y 2025 se apliquen en junio. Además, la medida incorpora al nuevo diferimiento los incrementos derivados de la actualización correspondiente al primer trimestre de 2026, que también hubieran comenzado a surtir efectos desde este lunes.
Argumentos oficiales para la postergación
Entre los fundamentos de la medida, el Gobierno sostuvo que la decisión apunta a continuar impulsando el crecimiento de la economía dentro de un esquema de sostenibilidad fiscal. Con ese argumento, consideró necesario diferir nuevamente la aplicación de los incrementos remanentes vinculados a las actualizaciones previstas en la legislación vigente. Esta postergación busca aliviar la presión sobre los precios en un contexto de búsqueda de estabilidad económica y fiscal.

