Golpe a una banda: desarticularon a la organización que robó 22 Toyota Hilux en CABA
Una banda dedicada al robo de camionetas Toyota Hilux de alta gama fue desarticulada tras una exhaustiva investigación de la Policía de la Ciudad. En 13 meses, entre febrero de 2025 y marzo pasado, la organización criminal había sustraído 22 vehículos 4×4, concentrando sus golpes en barrios como Belgrano y Núñez, aunque también se registraron robos en Caballito y Villa Urquiza.
Los integrantes de la banda, que operaba como una verdadera “empresa criminal” según la Fiscalía, están ahora tras las rejas. La investigación, liderada por detectives de la División Sustracción Automotores de la Policía de la Ciudad con la colaboración de la División Anillo Digital, permitió desentrañar el sofisticado modus operandi del grupo.
Tecnología de punta para el robo y una logística aceitada
El objetivo principal de los delincuentes eran las camionetas estacionadas en la vía pública. Para lograr su cometido, utilizaban dispositivos electrónicos de intrusión de alta complejidad, como repetidores de señal, clonadores de llaves inteligentes y emuladores. Estos equipos les permitían ingresar y encender los vehículos sin causar daños físicos en cerraduras o sistemas de encendido tradicionales, una característica que, según el fiscal José María Campagnoli de la Fiscalía Descentralizada de Núñez-Saavedra, evidencia el acceso de la banda a tecnología avanzada.
“El exhaustivo análisis realizado por personal policial permitió poner al descubierto el funcionamiento de una empresa criminal que opera, desde hace bastante tiempo hasta la actualidad en la sustracción de camionetas Toyota Hilux en el radio de la ciudad de Buenos Aires. Cada una de los delincuentes señalados a lo largo de la pesquisa y del presente dictamen, cumple un rol fundamental para que la aceitada mecánica delictual opere con total normalidad e impunidad, generado altos réditos económicos para quienes tomen parte en la planificación, ejecución y comercialización de los vehículos seleccionados por los integrantes del grupo”, sostuvo el fiscal Campagnoli en el dictamen que solicitó las detenciones y allanamientos.
Una vez que lograban encender las camionetas, los ladrones se dirigían al conurbano bonaerense. Allí, como explicó el juez nacional en lo criminal y correccional Alfredo Godoy, retiraban la Unidad de Control de Motor (ECU) que habían utilizado para vulnerar el sistema de encendido original y la reutilizaban en futuros robos. Este procedimiento, común en organizaciones especializadas, les permitía operar con unidades electrónicas programadas para múltiples objetivos.
Posteriormente, los vehículos eran llevados a una propiedad en Tristán Suárez, partido de Ezeiza, donde quedaban “enfriando” por un período de observación. Esto les permitía verificar si eran rastreados antes de su comercialización en el mercado ilegal. En este inmueble, durante los allanamientos, se secuestraron tres camionetas 4×4 robadas en la ciudad de Buenos Aires y un inhibidor de señal.
Conexiones internacionales y pruebas digitales
La investigación también reveló posibles conexiones internacionales de la banda. Una de las camionetas sustraídas fue hallada en el municipio de Mairana, en la provincia boliviana de Florida, según información recibida por la División Asuntos Internacionales del Departamento Interpol de la Policía Federal Argentina (PFA).
Las pruebas digitales fueron cruciales para la causa. El análisis forense de uno de los teléfonos celulares secuestrados a un sospechoso reveló 2716 registros de búsquedas relacionadas con “clonación y cortes de llaves de vehículos”, además de 43 ingresos a una base de datos para obtener información de vehículos por patente. Resulta llamativo que muchos de los dominios consultados correspondían a camionetas Toyota Hilux, algunas de las cuales figuraban como sustraídas.
Asimismo, chats recuperados del celular evidenciaron viajes de los sospechosos al interior del país, como a la ciudad de Resistencia, Chaco, presumiblemente para vender los vehículos robados. En una de las conversaciones, uno de los integrantes de la banda alertó: “Anda la gorra por acá”. Sin embargo, ya era tarde; la minuciosa investigación había logrado desbaratar su estructura criminal.

