Energía: el Gobierno recibió ofertas por casi 12 veces más potencia para instalar baterías anti-cortes
El Gobierno nacional recibió una contundente señal del interés privado por invertir en infraestructura energética, al registrar 235 ofertas de 37 empresas por un total de 8336 MW en la licitación para incorporar sistemas de almacenamiento eléctrico con baterías. Este resultado supera en casi 12 veces la potencia objetivo de 700 MW fijada inicialmente por la Secretaría de Energía.
La masiva respuesta del sector, que excede todas las expectativas oficiales, es interpretada por el Gobierno como un respaldo a su estrategia de buscar capitales privados para financiar obras de infraestructura, alejándose de la inversión con fondos del Tesoro. La iniciativa busca sumar respaldo energético en nodos críticos del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) para reducir los cortes de luz y mejorar la respuesta ante picos de demanda, especialmente en verano e invierno.
Baterías BESS: flexibilidad para el sistema eléctrico
La licitación contempla la instalación de sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems), que son grandes baterías diseñadas para almacenar energía en momentos de baja demanda y liberarla cuando el consumo es mayor. Aunque no generan electricidad, estos sistemas aportan flexibilidad operativa al sistema, aumentan las reservas y disminuyen la probabilidad de interrupciones del servicio eléctrico. El almacenamiento eléctrico se posiciona como uno de los segmentos de mayor interés en el sector, junto con Vaca Muerta, las energías renovables y las obras de transmisión.
Entre las compañías que presentaron las ofertas más significativas se destacan MSU Green Energy, con proyectos por 920 MW; Industrias Juan F. Secco, con 740 MW; Genneia, con 659 MW; Luz de Tres Picos, con 645 MW; Central Puerto, con 620 MW; e YPF Luz, con 520 MW. También participaron empresas como Aluar, Pampa Energía, AES Argentina, 360 Energy, TESLACOM, Coral y diversas firmas provinciales y cooperativas eléctricas.
El resultado también mostró una fuerte atomización de las propuestas, con muchas compañías presentando múltiples proyectos en distintos puntos del país. Esta estrategia se explica por la búsqueda de maximizar las posibilidades de adjudicación y diversificar riesgos geográficos y regulatorios.
Ampliación de un modelo exitoso y cronograma de adjudicación
Esta iniciativa replica y amplía el esquema que el Gobierno ya implementó en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) a través del programa “Alma-GBA”, considerado el primer desarrollo de almacenamiento eléctrico a gran escala en el país. En esa licitación se adjudicaron 667 MW –superando el objetivo inicial de 500 MW– con inversiones estimadas en más de US$540 millones. Esas obras están actualmente en ejecución y se espera que estén operativas para el verano de 2027.
Ahora, la Secretaría de Energía busca extender este modelo a otras regiones como el NOA, NEA, Centro, Litoral, Cuyo y la provincia de Buenos Aires, excluido el AMBA. Según el cronograma oficial, Cammesa evaluará las ofertas técnicas y los resultados preliminares se publicarán el 16 de junio. Posteriormente, se abrirán las propuestas económicas y la adjudicación final se concretaría durante los primeros días de julio.
La licitación forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno para reforzar la infraestructura energética del país, tras años de falta de inversión en transmisión y respaldo eléctrico. En paralelo, la Secretaría de Energía prepara una gran licitación para ampliar la red de transporte eléctrico en el AMBA mediante concesiones privadas con garantía parcial del BID, y nuevos concursos para sumar generación térmica modular en zonas críticas.

