Argentina vs. Inglaterra: radiografía de un clásico mundialista que vuelve a encenderse en las semifinales
Veinticuatro años y seis mundiales tuvieron que pasar para que la seleccion argentina vuelva a verse las caras con Inglaterra en el escenario máximo del fútbol. El próximo miércoles, a las 16 (hora de Buenos Aires) en la ciudad de Atlanta, ambos seleccionados se enfrentarán en una semifinal histórica del Mundial de Canadá, Estados Unidos y México. Con el recuerdo latente de las Islas Malvinas en las canciones de la hinchada y la mística eterna de Diego Maradona, el encuentro promete paralizar al país en busca de un lugar en la gran final.
Los primeros cruces: de la caída en Chile a la histórica expulsión de Rattin
El historial entre ambos países consta de cinco capítulos mundialistas a lo largo de 96 años. El primer enfrentamiento ocurrió el 2 de junio en la fase de grupos de Chile 1962, en el estadio de Rancagua. En aquella oportunidad, cuando aún no existía la marcada rivalidad actual, los británicos se impusieron con un contundente 3 a 1 gracias a los goles de Ron Flowers, Bobby Charlton y Jimmy Greaves. El descuento nacional llegó de la mano de José Sanfilippo a falta de nueve minutos para el cierre.
Cuatro años más tarde, el 23 de junio de 1966, la tensión escaló por completo en los cuartos de final disputados en el mítico estadio de Wembley. Inglaterra venció 1 a 0 con gol de Geoff Hurst, pero el partido quedó grabado en la memoria colectiva por la expulsión de Antonio Ubaldo Rattin (quien falleció este sábado a los 89 años). El árbitro alemán Rudolf Kreitlein lo echó mediante señas ante la inexistencia de las tarjetas físicas. Fastidiado por la falta de entendimiento idiomático, el capitán argentino estrujó el banderín de córner con la bandera británica y se sentó sobre la alfombra roja de la reina, demorando su salida del campo de juego.
La consagración de Maradona en el 86 y la noche heroica de Roa en Francia
El choque más trascendental de este clásico se dio el 22 de junio en México 1986. En el estadio Azteca y bajo el ineludible contexto político de la postguerra de Malvinas, nació la leyenda de Diego Maradona. En apenas cuatro minutos del segundo tiempo, el astro argentino firmó los dos goles más famosos de la historia de los mundiales: la polémica «mano de Dios» superando al arquero Peter Shilton, y el «gol del siglo», tras eludir a cinco rivales en una corrida memorable de diez segundos. El descuento de Gary Lineker selló el 2 a 1 que encaminó a la Argentina a su segundo título mundial.
El único empate del historial se produjo el 30 de junio en los octavos de final de Francia 1998. Tras un cambiante 2 a 2 en el tiempo regular —con goles de Gabriel Batistuta y una jugada preparada de tiro libre entre Juan Sebastián Verón y Javier Zanetti para la Argentina, y de Alan Shearer y Michael Owen para Inglaterra—, el partido se definió por penales. El arquero Carlos «Lechuga» Roa se vistió de héroe al contener los remates de Paul Ince y David Batty, dándole la clasificación a la Albiceleste. Aquella noche también es recordada por la expulsión de un joven David Beckham tras una reacción exagerada por Diego Simeone.
La revancha de Beckham en Sapporo
El último antecedente mundialista se remonta al 7 de junio de Corea del Sur/Japón 2002, una cita que todavía representa una herida abierta para el fútbol argentino. Por la segunda fecha del Grupo F, en el domo de Sapporo, David Beckham tuvo su ansiada revancha personal. El árbitro italiano Pierluigi Collina sancionó un polémico penal de Mauricio Pochettino sobre Michael Owen, y el mediocampista inglés lo cambió por gol con un fuerte remate al centro del arco. La derrota por 1 a 0 obligó al equipo nacional a buscar una victoria ante Suecia que finalmente no llegó, decretando una dolorosa eliminación en primera fase, algo que no ocurría justamente desde la edición de 1962.

