Interna en Pro: la renuncia de Esteban Bullrich expuso el «doble juego» del macrismo frente al caso Adorni
La renuncia «irrevocable» de Esteban Bullrich a Pro, anunciada esta semana, generó un fuerte cimbronazo en el partido fundado por Mauricio Macri y dejó al descubierto la profunda división interna que atraviesa la fuerza, especialmente en relación con el controvertido caso de Manuel Adorni, jefe de Gabinete de la Nación.
El exsenador y exministro de Educación del gobierno de Cambiemos justificó su decisión al considerar que el bloque de diputados de Pro, liderado por Cristian Ritondo, brindó «protección» a Adorni. Esto ocurrió durante la reciente sesión en el Congreso, donde la oposición buscaba interpelar al funcionario y avanzar con una eventual moción de censura. Bullrich argumentó que sentía «la obligación moral» de ser coherente con los valores fundacionales de Pro.
La postura de Bullrich resuena con la indignación de una parte de la dirigencia macrista del interior, que compite electoralmente con el sello de Javier Milei y busca consolidar una alternativa de poder de cara a 2027. Este sector sospecha que la estrategia de la bancada de Ritondo busca preservar las chances de negociar un acuerdo de convergencia con La Libertad Avanza (LLA) en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires para las próximas elecciones.
La defensa de Ritondo y los «acuerdistas»
Desde el entorno de Ritondo y sus leales, se defiende la decisión de no dar quorum en la sesión, argumentando que actuaron correctamente en términos institucionales y políticos. Se jactan de haber logrado que el oficialismo convocara a la comisión de Asuntos Constitucionales para debatir allí los pedidos de interpelación a Adorni. El jefe de Gabinete admitió haber ocultado ingresos por al menos US$500.000 en sus declaraciones juradas y enfrenta una causa judicial por supuesto enriquecimiento ilícito.
Según los «acuerdistas», dado que en la frustrada sesión se iba a votar el emplazamiento a comisiones, el debate ya no tenía efectos prácticos. Consideraron inconveniente romper definitivamente los puentes de diálogo con el Gobierno para «hacerle el juego» al kirchnerismo y la izquierda. Además, aseguran que Macri estaba al tanto de la maniobra y avaló la decisión. «Si bajábamos, quedábamos pegados al kirchnerismo y la izquierda. Y los dos tercios para tratar el tema sobre tablas no iban a estar porque LLA es la primera minoría», explicaron fuentes cercanas.
Sin embargo, los macristas «paladar negro» que respaldan las críticas de Bullrich acusan a Ritondo y su grupo de ampararse en tecnicismos. Creen que, en realidad, priorizaron sus intereses en Buenos Aires y sus lazos con el Gobierno para asegurarse lugares en las listas de 2027. «Nadie puede sacarnos la chapa anti-kirchnerista a nosotros. Nuestro electorado leyó esto como un encubrimiento a Adorni», manifestó un armador de Macri en el interior.
Buenos Aires, 24 de junio de 2026
Al Ing. Mauricio Macri
Presidente del PRODe mi mayor consideración:
Por medio de la presente quiero presentar mi renuncia irrevocable al PRO, partido que tuve el honor de fundar junto a vos hace más de veinte años.
No es fácil escribir estas…
— Esteban Bullrich (@estebanbullrich) June 25, 2026
La posición de Macri y las próximas definiciones
En el equipo de confianza de Macri admiten que debieron explicar con mayor detalle la estrategia para la sesión del martes y reconocen que el comunicado emitido por el partido fue una reacción tardía para aclarar la polémica y reducir costos. Insisten en que, si bien justificaron el acuerdo en Diputados, llevan semanas reclamando explicaciones y la renuncia de Adorni. Incluso, en la cúpula de Pro se jactan de que Macri le advirtió a Milei en su última reunión en Olivos sobre el error de designar a Adorni como jefe de Gabinete.
Macri, quien regresó al país tras presenciar el inicio del Mundial de Fútbol en Estados Unidos, reaparecerá en Mar del Plata como parte de su gira «El próximo Paso», buscando revitalizar a Pro de cara a 2027. Aunque no suele involucrarse en la «letra chica» de los acuerdos parlamentarios, siguió de cerca el caso Adorni. Estuvo en contacto con Ritondo y Fernando De Andreis, y autorizó a Martín Goerling (Misiones), jefe de bloque de Pro en el Senado, a presentar un proyecto de resolución para interpelar a Adorni. Goerling y Victoria Huala (Chubut-Pro) sí dieron quorum en la sesión frustrada, en contraste con la postura de los diputados. «No vamos a ayudar a sostener a Adorni. Queremos que se vaya», repiten los interlocutores habituales de Macri.
La carta de Bullrich, quien atraviesa una enfermedad neurodegenerativa (Esclerosis Lateral Amiotrófica, ELA), provocó la reacción de De Andreis, mano derecha de Macri y actual secretario general de Pro. En un extenso mensaje, el diputado nacional remarcó que «no es verdad» que el partido haya protegido a Adorni o renunciado «a exigir responsabilidades». «Nosotros impulsamos la interpelación mediante un proyecto propio presentado por el presidente del Pro en el Senado, convencidos de que ese era el camino institucional correcto para esclarecer los hechos», resaltó De Andreis.
El futuro de Adorni y la interna en Pro
La clave ahora reside en la actitud que adoptarán los emisarios del macrismo en la reunión: Javier Sánchez Wrba, cercano a Ritondo, y el misionero Emmanuel Bianchetti. Fuentes de la bancada anticipan que ambos firmarán el posible dictamen con el pedido de interpelación a Adorni. Además, podrían reclamar la unificación de las comisiones que tratarían las iniciativas vinculadas al funcionario, con el fin de acelerar el debate. La incógnita es qué hará la bancada de Pro en Diputados si avanza el proceso de moción de censura y remoción de Adorni. Goerling, por su parte, ya avisó que está dispuesto a votar a favor del desplazamiento. «No sé si Adorni va a sobrevivir a este fin de semana», presagia un macrista con vasta experiencia en el Congreso.
Ritondo se ha convertido en el blanco de las críticas de los «puristas» que exigen acorralar a Adorni. Desde hace tiempo, el jefe de Pro en Diputados es uno de los abanderados de los «acuerdistas» y trabaja para que el ministro del Interior, Diego Santilli, se convierta en el postulante a gobernador de LLA y Pro en 2027. En el círculo íntimo de Macri, sin embargo, dicen que no es momento de hablar de candidaturas y que la política espera el Mundial para tomar definiciones. Incluso Macri patea cualquier decisión sobre su propio futuro.
El expresidente sigue replegado, marcando distancia de Milei, a quien describe como un profeta, pero sin romper definitivamente. Juega a construir una candidatura nacional, aunque se mantiene en el terreno de la especulación y no da pasos firmes para enfrentar a Milei. «Si decide jugar, no necesita tiempo para instalarse», señalan cerca de Macri.
Macri lidia con una división interna: una rama le pide que vuelva a competir con Milei, apoyado por radicales y peronistas no kirchneristas (una suerte de Juntos por el Cambio 2). Pero también escucha voces que le advierten que Pro no sobrevivirá si no mantiene la alianza con LLA en las urnas, especialmente por el control de la Capital, donde los libertarios representan una amenaza para la continuidad de Jorge Macri. El líder de Pro sabe que para preservar su influencia política, primero debe asegurar el dominio de su territorio.
En este contexto, altos mandos del partido, como Jorge Macri y el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, presionan internamente para mantener los lazos con la Casa Rosada y no pasar a la vereda de la oposición. El caso Adorni puso a los «acuerdistas» de Pro en aprietos, y la carta de Esteban Bullrich los expuso. La pregunta es si se puede reclamar más institucionalidad a Milei y, al mismo tiempo, defender a un funcionario que confesó ocultar ahorros en negro y no logra explicar sus viajes y la compra de propiedades. «La mayoría de la dirigencia política juega a medias con el caso Adorni porque especula. Que Milei lo mantenga hace que el resto tenga expectativas», reconocen desde el macrismo.

