Dólar: cómo el dato de inflación de mayo redefine la banda cambiaria para julio
La reciente publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo, que registró un aumento del 2,1%, ha provocado una actualización automática de los límites de la banda cambiaria. Este indicador es crucial, ya que define el margen de flotación del dólar mayorista durante julio, antes de que el Banco Central (BCRA) deba intervenir en el mercado.
La desaceleración inflacionaria por segundo mes consecutivo, con un dato de mayo que se ubicó por debajo de las proyecciones privadas, tiene un impacto directo sobre el esquema cambiario vigente. Desde principios de año, el techo y el piso de la banda dejaron de seguir una inercia fija para indexarse, de manera automática, al ritmo de los precios de la economía.
El mecanismo de las bandas cambiarias y su origen
Las bandas cambiarias comenzaron a regir a mediados de abril del año pasado, en un momento clave para la economía argentina. Fue entonces cuando el Gobierno decidió levantar el cepo para los ahorristas minoristas y anunció un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Inicialmente, se estableció un piso de $1000 y un techo de $1400, valores que se ajustaron diariamente a una velocidad del 1% mensual hasta el 31 de diciembre pasado.
Sin embargo, en diciembre, con el objetivo de evitar un atraso cambiario real por efecto de la inflación —una demanda persistente del mercado—, el BCRA anunció que a partir de 2026 las bandas se ajustarían según el último dato de inflación. Este cambio busca dotar de mayor flexibilidad y realismo al esquema.
Nuevos límites para julio y la intervención del BCRA
Tomando como referencia que el techo de la banda finalizará junio en $1806,92 —producto de la inflación del 2,6% de abril—, la aplicación del 2,1% correspondiente al IPC de mayo elevará ese límite máximo a una zona cercana a los $1844,87 para el cierre de julio. Por otro lado, el precio más bajo que podría tocar el tipo de cambio oficial mayorista a finales del próximo mes será de $754,14. En consecuencia, la desaceleración de la inflación se traduce en un ajuste más moderado del límite superior.
El esquema prevé una intervención clara del Banco Central: si la cotización del dólar mayorista perfora el piso establecido, la autoridad monetaria deberá intervenir mediante la compra de reservas. Por el contrario, si alcanza el techo, estará obligada a vender divisas. Este último escenario se materializó en cuatro ocasiones durante el período electoral del año pasado, evidenciando la presión sobre el tipo de cambio en momentos de incertidumbre.
Brecha actual y evolución del tipo de cambio
A modo de comparación, el tipo de cambio oficial mayorista cerró el último viernes a $1429,25. Con un techo de banda posicionado en $1779,31, los separan una distancia de $350,06, equivalente a 19,6%. Esta brecha de casi el 20% no se registraba desde junio de 2025, pero en marzo volvió a ese nivel y se mantiene desde entonces.
En las primeras dos semanas de junio, la divisa mayorista acumula una suba de $24,50, equivalente al 2%. No obstante, en lo que va del año, el tipo de cambio acumula una caída de $22,50, lo que representa una baja del 2%.

