Tedeum y Gabinete: el destrato a Patricia Bullrich y el relanzamiento de Santiago Caputo
Patricia Bullrich, la principal espada legislativa del Gobierno en el Senado, atraviesa un momento de creciente tensión dentro de la administración de Javier Milei. La ausencia notoria de la senadora en eventos clave como el Tedeum en la Catedral metropolitana y su posterior exclusión del Cabildo, sumado a un presunto «ninguneo» por parte de la «hermanísima» presidencial, Karina Milei, marcan un punto de inflexión en su relación con el oficialismo.
El primer indicio público del malestar se manifestó durante el Tedeum del lunes, cuando la transmisión oficial evitó mostrar a Bullrich, a pesar de su presencia inicial. Este desplante se acentuó con su ausencia en el Cabildo, que fuentes cercanas a la senadora atribuyeron a una falta de información, alegando que «nunca se enteró que había que ir». Sin embargo, otros allegados sugirieron que se le habría impedido el ingreso, evidenciando la interna.
Malestar y reconfiguración de poder
Desde hace semanas, Bullrich expresa en privado su fastidio con la gestión libertaria. Se siente «vaciada de poder» y «destratada» por Karina Milei, a pesar de seguir formando parte de la mesa política y las reuniones de gabinete. La senadora, que fuera ministra de Seguridad hasta diciembre de 2025, ha visto mermar su influencia, un escenario que contrasta con su perfil personalista, el cual no sería bien recibido por el círculo íntimo de Milei.
Un episodio reciente que subraya la tensión fue la crítica abierta de Bullrich al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por las «innumerables inconsistencias» en su declaración jurada, exigiéndole adelantar su presentación. Este enfrentamiento se suma a un reto recibido de Javier Milei en una reunión de Gabinete anterior, por haberlo interrumpido. La senadora prefiere las reuniones de mesa política, donde se discuten temas más «llanos» y de coyuntura, antes que los análisis teóricos del Presidente sobre el modelo económico.
A pesar de la situación, Bullrich evita una confrontación directa. Su prioridad, según fuentes cercanas, es ser candidata a nivel nacional y no la jefatura de Gobierno porteña, cargo para el que aparece bien perfilada. La senadora busca no ser percibida como responsable de una crisis interna, en un momento en que su imagen positiva sigue siendo alta en la opinión pública.
El «Peaky Blinder» y el «Triángulo de Hierro»
En contraste con el destrato a Bullrich, el Tedeum marcó el relanzamiento de Santiago Caputo, el influyente asesor presidencial. Por primera vez, Caputo fue invitado a la ceremonia por el propio Presidente, en un gesto interpretado como un mensaje para apaciguar la interna con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. La imagen de Caputo, con un look que emula a Thomas Shelby de la serie Peaky Blinders, caminando detrás de Adorni y cerca de la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, fue una de las postales del día.
La imagen más potente, sin embargo, se dio en el balcón de la Casa Rosada, donde Santiago Caputo, Karina Milei y Javier Milei posaron juntos, rememorando los «no tan viejos tiempos» en que se los conocía como el «Triángulo de Hierro». Este «mensaje», como los que suele transmitir el consejero presidencial a través de reflexiones y citas de series en sus redes sociales, busca consolidar su posición y la de su círculo íntimo en el poder.
Caputo, activo en la red social X (ex Twitter), ha utilizado recientemente publicaciones para enviar mensajes, como la realzada figura de Jon Snow de Game of Thrones, destacando «el honor, el deber, la moral y los principios que han hecho grande Occidente». Estas publicaciones son interpretadas como señales directas sobre la actualidad política del Gobierno.

